La Roja venció por 2-1 a Bélgica y regresó a unas semifinales del Mundial después de dieciséis años. Fabián Ruiz adelantó al equipo de Luis de la Fuente, De Ketelaere igualó antes del descanso y Mikel Merino volvió a irrumpir desde el banquillo para decidir la eliminatoria en el minuto 88.
España ya está donde solo había conseguido llegar una vez. La selección española derrotó a Bélgica en Los Ángeles y se clasificó para las semifinales del Mundial 2026, una ronda que no disputaba desde el campeonato conquistado en Sudáfrica en 2010.
No fue una exhibición sin respuesta ni una victoria cómoda. España tuvo que convivir con el contragolpe belga, con la velocidad de Jérémy Doku, con las intervenciones de Thibaut Courtois y con un empate que mantuvo la eliminatoria abierta hasta los últimos minutos.
Pero esta selección parece haber encontrado la forma de mantenerse en pie cuando el partido entra en terreno peligroso. Lo hizo ante Portugal y volvió a hacerlo frente a Bélgica. El protagonista también fue el mismo: Mikel Merino.
El centrocampista entró en el minuto 86 y marcó en el 88. España pasó de prepararse para una posible prórroga a celebrar una clasificación histórica.
Fabián aprovechó su oportunidad
Luis de la Fuente introdujo un cambio importante en el once. Pedri comenzó en el banquillo y Fabián Ruiz ocupó su lugar en el centro del campo. La decisión buscaba dar mayor recorrido al equipo y potenciar las llegadas desde segunda línea.
España tomó el control desde el inicio. Rodri ordenó la circulación, Dani Olmo se movió entre líneas y Lamine Yamal obligó a la defensa belga a retroceder cada vez que recibía en el costado derecho.
El primer gol llegó a la media hora. Dani Olmo encontró una posición de disparo y Courtois consiguió rechazar el balón. Fabián apareció dentro del área, controló la segunda jugada y superó al guardameta belga.
Era el premio al dominio español y también a la valentía de un centrocampista que no se limitó a guardar la posición. Fabián atacó los espacios y ofreció una amenaza que Bélgica tardó en controlar.
La selección de Rudi Garcia, sin embargo, no perdió el orden. Doku continuó atacando los espacios y De Bruyne comenzó a intervenir con mayor frecuencia. En el minuto 41, Castagne avanzó por la derecha y envió un centro que De Ketelaere cabeceó a la portería española.
El 1-1 puso fin a los 650 minutos de imbatibilidad mundialista de Unai Simón y obligó a España a empezar de nuevo.
Un partido cada vez más incómodo
Bélgica regresó del vestuario con la sensación de que podía discutir la eliminatoria. Presionó con más decisión y consiguió que España circulara el balón lejos de la portería.
El equipo español acumulaba posesión, pero había perdido velocidad. Los pases eran más previsibles y Bélgica encontraba ocasiones para correr después de cada recuperación. Doku se convirtió en el principal problema para la defensa y De Bruyne trató de conectar con De Ketelaere y Trossard.
De la Fuente dio entrada a Pedri para recuperar el control interior y a Ferran Torres para amenazar la espalda de la defensa. Rudi Garcia respondió con Lukaku, consciente de que el partido comenzaba a resolverse mediante detalles.
Uno de esos detalles fue la lesión de Courtois. El portero belga, decisivo durante buena parte de la noche, no pudo continuar y tuvo que dejar su lugar a Senne Lammens.
España percibió la oportunidad y aumentó la presión. Lamine Yamal siguió encarando y el equipo fue acumulando ataques, aunque sin encontrar un remate definitivo.
Merino, especialista en momentos imposibles
Cuando faltaban cuatro minutos para llegar al 90, De la Fuente recurrió a Merino. El centrocampista había decidido los octavos frente a Portugal y volvió a interpretar a la perfección lo que exigía la eliminatoria.
En el minuto 88, Cubarsí avanzó y disparó desde fuera del área. El balón botó antes de llegar a Lammens, que no consiguió atraparlo. Merino fue el primero en reaccionar, ganó la posición y convirtió el rechazo en el 2-1.
El gol desató la celebración española y hundió a una Bélgica que había sostenido el partido durante casi noventa minutos. Merino se convirtió en el primer jugador que marca dos goles ganadores en eliminatorias distintas de un mismo Mundial después de entrar como suplente.
España defendió la ventaja durante el tiempo añadido. Bélgica buscó a Lukaku mediante balones al área, pero la defensa española respondió y cerró el pase a semifinales.
Análisis: dominar también significa saber esperar
España tuvo el balón durante la mayor parte del encuentro y terminó con 17 remates frente a los cinco de Bélgica. Sin embargo, la diferencia estadística no refleja por completo las dificultades que encontró el equipo de De la Fuente.
Bélgica cedió la posesión de manera consciente. Su intención era cerrar los espacios interiores, forzar a España a jugar por fuera y aprovechar la velocidad de Doku cuando recuperaba. Durante algunos tramos, el plan funcionó.
La Roja encontró su mejor fútbol cuando consiguió juntar a Rodri, Fabián y Olmo cerca del área. El movimiento de los centrocampistas arrastró a los defensores belgas y permitió que Fabián apareciera en la acción del primer gol.
En la segunda parte, España perdió claridad, pero no renunció a atacar. La entrada de Pedri permitió recuperar continuidad en la circulación y Merino aportó llegada en el momento decisivo.
La profundidad del banquillo volvió a marcar la diferencia. De la Fuente no necesitó cambiar completamente el sistema: introdujo futbolistas capaces de interpretar mejor el nuevo escenario del encuentro.
MVP: Lamine Yamal
Lamine Yamal fue elegido mejor jugador del partido. Aunque no marcó, fue el atacante más constante de España y el futbolista que más obligó a Bélgica a modificar su estructura defensiva. Cada recepción cerca del área generó una situación de alerta.
El extremo insistió, encaró y puso a prueba a Courtois. También creó espacios para las incorporaciones interiores de Fabián y Olmo. Su actuación no tuvo el premio del gol, pero sí un impacto permanente en el desarrollo del encuentro.
Merino se llevó la imagen de la noche y el mérito de haber decidido el resultado. El MVP, sin embargo, reconoció la influencia sostenida de Lamine durante todo el partido.
Declaraciones
Mikel Merino explicó que sus apariciones decisivas responden a la preparación y no a una sucesión de casualidades. El centrocampista destacó que trata de estar listo para ayudar desde el primer momento y afirmó que España afronta los dos últimos partidos con la intención de conquistar el título.
Luis de la Fuente volvió a destacar el compromiso del grupo. El técnico valoró que los futbolistas entiendan que solo once pueden comenzar el partido y que todos deben estar preparados para asumir un papel determinante desde el banquillo.
Lamine Yamal miró ya hacia la semifinal y aseguró sentirse preparado para enfrentarse a Francia. El atacante señaló que llega con confianza a uno de los partidos más importantes de su carrera.
Francia, el siguiente obstáculo
La semifinal entre España y Francia se disputará el martes 14 de julio en Dallas. Francia consiguió su clasificación tras superar por 2-0 a Marruecos.
España estará a un solo partido de regresar a una final del Mundial. Ha llegado hasta aquí con una propuesta reconocible, una plantilla profunda y la convicción de que ninguna eliminatoria está resuelta mientras quede tiempo.
Ante Bélgica volvió a necesitar paciencia. Y cuando el reloj comenzaba a amenazar, Merino convirtió la espera en otra noche histórica.









