Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) mantiene abierta la investigación para esclarecer las causas del incendio registrado entre las estaciones de Clot y Glòries de la línea 1 del metro, un suceso que obligó a evacuar un convoy y provocó la atención sanitaria de 139 personas, la mayoría por inhalación de humo y crisis de ansiedad. Con el servicio ya restablecido, la empresa considera que el episodio fue un hecho excepcional vinculado a las obras del entorno de Glòries, aunque reconoce la necesidad de analizar con detalle la respuesta operativa para extraer lecciones que permitan reforzar la seguridad de la red.
Según explicó el consejero delegado de TMB, Xavier Flores, las primeras investigaciones apuntan a que el fuego se originó en un revestimiento impermeabilizante instalado en el túnel durante las obras de transformación de la plaza de Glòries. La compañía sostiene que ese material no está presente en otros puntos de la red, por lo que considera que se trata de un elemento singular y no de un problema estructural que afecte al conjunto del metro de Barcelona. No obstante, los equipos técnicos continúan analizando los restos del material y las imágenes registradas antes del incidente para determinar con precisión la secuencia de los hechos.
La gestión de la evacuación también forma parte de la revisión interna. De acuerdo con la reconstrucción realizada por TMB, el maquinista detuvo el tren a unos cincuenta metros del foco del incendio con la intención de retroceder hasta la estación de Clot y evacuar a los pasajeros en un entorno más seguro. Sin embargo, varios viajeros accionaron el mecanismo de apertura de emergencia de las puertas antes de que concluyera el procedimiento previsto, permitiendo la entrada de una gran cantidad de humo en los vagones y obligando a realizar la evacuación a través del túnel.
El incidente reabrió el debate sobre los protocolos de actuación en situaciones de emergencia y sobre la necesidad de reforzar la información que reciben los usuarios en momentos de elevada tensión. Aunque TMB defiende que la actuación del personal siguió los procedimientos establecidos, la empresa reconoce que la experiencia servirá para evaluar posibles mejoras tanto en la comunicación con los pasajeros como en la coordinación de los dispositivos de emergencia cuando se produzcan incidencias de estas características.
La circulación de la línea 1 quedó plenamente restablecida al día siguiente, una vez finalizadas las tareas de limpieza, inspección y reparación de los elementos afectados. Para la operadora, el objetivo ahora pasa por determinar con exactitud por qué se produjo la combustión del revestimiento y garantizar que un episodio similar no vuelva a repetirse. Mientras tanto, el incidente ha situado nuevamente el foco sobre la resiliencia de las infraestructuras de transporte de Barcelona y sobre la importancia de combinar el mantenimiento de la red con protocolos eficaces que permitan proteger a los pasajeros ante cualquier situación de riesgo.







