La Comisión de Territorio prevé aprobar inicialmente el PDU durante el primer semestre de 2027
La tramitación del planeamiento urbanístico del futuro Campus de Salud Clínic-UB ha iniciado este mes su tramitación en la Comisión de Territorio. La Comisión ha asumido el documento de objetivos y propósitos -el avance- del Plan director urbanístico (PDU) avalado el 2 de septiembre por el Consejo General del Consorcio Porta Diagonal-Campus Clínic, y que servirá de base para redactar el planeamiento. Además, la Comisión aprobó someter este avance a exposición pública a partir de octubre e iniciar el proceso de participación ciudadana sobre el nuevo planeamiento. La previsión es que la Comisión pueda aprobar inicialmente el PDU durante el primer semestre de 2027.
La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha destacado durante la comisión que el PDU delimitará y ordenará «un nuevo polo de medicina, investigación y formación llamado a convertirse en puntero en el sur de Europa».
El documento deberá garantizar «la integración urbana mediante la ordenación de todo su entorno, lo que permitirá articular un gran espacio metropolitano de calidad para sus vecinos», apuntó la consellera, recordando que el proyecto fue declarado «de interés general» por el Govern.
El documento de avance establece los objetivos que deberá abordar el PDU durante su redacción: la implantación del Campus de Salut Clínic-UB; su integración urbana para conseguir una nueva centralidad metropolitana; el modelo de movilidad sostenible y la accesibilidad necesaria para su acceso, según sus usos y necesidades; la racionalización de infraestructuras y mejora de la permeabilidad, mejorando la conexión entre municipios y reduciendo barreras físicas en el ámbito del PDU; la planificación de una infraestructura verde, con sostenibilidad y salud ambiental; y garantizar un retorno social, participación y gobernanza.
Un territorio de 69,5 hectáreas
Aunque la delimitación definitiva del PDU se concretará una vez se redacte, la fase inicial se ha definido con un área de estudio de 69,5 hectáreas, repartidas entre los municipios de Barcelona (36,17%), Hospitalet (33,99%) y Esplugues (29,84%).
El avance apuesta por un tejido urbano mixto, combinando usos residenciales, económicos y terciarios para garantizar una actividad más allá de la función sanitaria y favorecer el comercio de proximidad.
«Queremos ciudades vivas, con mezcla de usos y donde sus residentes puedan desarrollar sus actividades cotidianas», ha remarcado la consejera Paneque.
De acuerdo con los datos actuales, al menos el 63% del techo total del ámbito se destinará a usos sanitarios, docentes y de investigación; alrededor del 23% será para actividad económica; hasta un 10% se reservará a vivienda, y el 4% restante se destinará a equipamientos locales de proximidad.
El futuro Campus contempla una nueva estación de la línea L3 de metro y la transformación de actuales vías rápidas en «avenidas metropolitanas más amables». Además, el modelo plantea una reorganización de las infraestructuras, con la racionalización del nudo viario entre la Diagonal y la ronda de Dalt.
Por lo que respecta a la superficie destinada al mismo campus, abarcará 12,7 hectáreas para los equipamientos y sus actividades complementarias. El campus principal tendrá unos 380.000 m² de usos sanitarios, docentes y de investigación, con la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud UB, y hasta 120.000 m² de usos complementarios.
El avance contempla una reserva de hasta 90.000 m² de techo residencial para vivienda para construir hasta 1.125 pisos, la mayoría en L’Hospitalet.
El documento también contempla tres grandes espacios verdes interconectados: la prolongación de la Rambla de Finestrelles, el nuevo parque en la carretera de Collblanc y la ampliación de Can Rigal, que sumarán en total 22 hectáreas.
Participación ciudadana
La Comisión de Territorio de Cataluña también ha aprobado el programa de participación ciudadana, que se realizará hasta diciembre con el objetivo de recoger aportaciones ciudadanas antes de la aprobación inicial.
En concreto, este septiembre se hará la consulta a los tres ayuntamientos afectados y al Área Metropolitana de Barcelona (AMB), mientras que en octubre empezará la fase más orientada a la ciudadanía y las entidades. Así, se hará una sesión informativa inicial online, coincidiendo con el momento en que el avance iniciará también la preceptiva información pública.
Durante los meses de octubre y noviembre se programarán tres sesiones deliberativas presenciales -una en Barcelona, una en Hospitalet y una en Esplugues-. El proceso contará con canales de participación digital y se cerrará el mes de diciembre con una sesión final de retorno con un informe sobre las aportaciones recibidas y su tratamiento.









