FEGICAT valora positivamente el plan de Escuelas de la Generalitat pero reclama que se haga con «diagnóstico energético» y empresas habilitadas
La Federación de Gremios de Instaladores de Catalunya (Fegicat) ha hecho una valoración positiva del plan de Escuelas del Govern, que prevé climatizar 2.530 centros educativos públicos y 51 residencias hasta 2031, pero ha avisado de que los ventiladores no climatizan las aulas. «Un ventilador mueve el aire, no lo enfría. Es una medida de emergencia, y no una solución», según ha apuntado Fegicat.
En paralelo, el Gremio de Instaladores reclama que el plan de Escuelas se realice con un diagnóstico energético previo de cada centro, sea ejecutado por las más de 5.200 empresas instaladoras habilitadas en Catalunya y que exista un correcto mantenimiento.
Por otra parte, el Gremio de Instaladores pide que el plan fije una temperatura máxima de referencia en el aula y que su cumplimiento se mida y haga público. La evidencia científica sitúa el óptimo de rendimiento escolar por debajo de los 22ºC y el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) fija las condiciones de confort en verano entre 23ºC y 25ºC. Sin embargo, durante el pasado mayo se registraron más de 34ºC en numerosas aulas catalanas y un informe de Equitat.org elaborado con el IREC, el Instituto Metrópoli y la UOC calcula que 1.200 de los 2.500 edificios escolares de Catalunya no están adaptados al clima actual.
Cinco condiciones para climatizar bien una escuela
Por todo ello, Fegicat pide que la fase de ventiladores se entienda como un puente y no como un punto de llegada, y que tampoco se haga sin criterio: los ventiladores se instalan sobre techos y cuadros eléctricos de edificios de hace cincuenta o sesenta años, y el anclaje, el cableado y la protección del circuito deben ser instalados. El Gremio de Instaladores enumera cinco condiciones para climatizar bien una escuela, entre ellas un diagnóstico energético previo de cada centro, realizado por un experto energético, donde se tenga en cuenta orientación, envolvente, sombras, ventilación, potencia eléctrica disponible y cubierta aprovechable para fotovoltaica.
«Sin diagnóstico, las instalaciones se sobredimensionan o no enfrían», ha asegurado el Gremio de Instaladores, que igualmente apuesta por tratar de mejorar el edificio antes de poner los ventiladores. «Protecciones solares, aislamiento de cubiertas y fachadas, ventilación cruzada y patios convertidos en refugios climáticos reducen la carga térmica antes de poner ningún equipo», ha señalado Fegicat, quien también reivindica escoger la solución técnica adecuada. Aerotermia (bomba de calor) que enfría en verano y calienta en invierno y permite retirar las calderas de gas y de gasoil; fotovoltaica en cubierta, porque el horario escolar coincide con las horas de sol; y ventilación mecánica con recuperación de calor y sondas de CO₂, tal y como exige el RITE.
Por último, el Gremio de Instaladores exige una ejecución legal y verificable, con la necesidad de un proyecto técnico para las instalaciones de más de 70 kW –una escuela entera lo supera–, memoria técnica entre 5 y 70 kW, empresa instaladora habilitada, certificado de la instalación y registro ante la Generalitat.
5.200 empresas instaladoras en Cataluña
El Gremio de Instaladores reclama al Gobierno que la contratación se diseñe para que puedan participar las más de 5.200 empresas instaladoras de Cataluña con 26.000 profesionales: soluciones técnicas estándar por tipología de edificio, lotes territoriales y acuerdos marco accesibles a las pymes instaladoras locales, una ventanilla ágil de legalización y apoyo técnico a los ayuntamientos, responsables de mantenimiento de las escuelas de primaria.
Fegicat propone también activar las empresas de servicios energéticos, de modo que el ahorro que generan la aerotermia y la fotovoltaica financie parte de la inversión, y recuerda que el plan es una oportunidad de empleo calificado y de formación profesional dual para el sector.








