Alemania y Paraguay afrontarán hoy lunes 29 de junio uno de los cruces más atractivos de los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El encuentro, que marcará el inicio de la fase decisiva del torneo para ambas selecciones, pondrá frente a frente dos estilos muy diferentes: la ambición ofensiva y el dominio posicional del conjunto europeo frente a la intensidad física y el orden táctico de la selección sudamericana.
La selección alemana llega a esta ronda después de completar una sólida fase de grupos. El equipo dirigido por Julian Nagelsmann confirmó las buenas sensaciones mostradas durante los meses previos al torneo y avanzó como líder de su grupo gracias a una propuesta ofensiva dinámica y muy agresiva en la presión. Alemania ha recuperado velocidad en la circulación y profundidad por bandas, dos aspectos que se habían echado en falta en anteriores competiciones internacionales.
Buena parte de las opciones alemanas pasan por el rendimiento de Jamal Musiala, convertido ya en el gran líder creativo del equipo. El futbolista del Bayern ha sido decisivo entre líneas gracias a su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno y acelerar las transiciones ofensivas. También ha destacado Florian Wirtz, fundamental en la generación de juego y en la conexión con los delanteros. En ataque, Alemania mantiene la eficacia de Kai Havertz, referencia móvil capaz de aparecer tanto dentro del área como en zonas de asociación.
Tácticamente, Nagelsmann ha consolidado un sistema flexible cercano al 4-2-3-1, aunque con constantes intercambios de posiciones en ataque. Alemania intenta dominar desde la posesión, presiona muy arriba tras pérdida y busca recuperar rápidamente el balón en campo rival. Esa propuesta le ha permitido generar muchas ocasiones, aunque también ha dejado algunos espacios defensivos que Paraguay intentará aprovechar.
La selección paraguaya afronta este cruce como una de las revelaciones del campeonato. El conjunto sudamericano consiguió clasificarse gracias a su disciplina táctica y a una notable fortaleza defensiva. Paraguay ha demostrado ser un equipo incómodo, competitivo y muy sólido en los partidos de máxima exigencia.
El seleccionador paraguayo ha construido un bloque compacto, habitualmente organizado en un 4-4-2 muy intenso sin balón. La prioridad del equipo pasa por cerrar espacios interiores y atacar rápidamente mediante transiciones. En ese contexto han sobresalido Miguel Almirón y Julio Enciso, futbolistas capaces de romper líneas con velocidad y creatividad. También ha sido fundamental la experiencia defensiva de Gustavo Gómez, líder absoluto de la zaga y una de las piezas más fiables del equipo.
Paraguay llega además reforzada anímicamente tras superar una fase de grupos muy exigente, en la que supo competir frente a selecciones con mayor posesión y talento ofensivo. El equipo sudamericano confía en trasladar nuevamente el partido a un escenario físico y de máxima intensidad, donde pueda reducir el impacto técnico de Alemania.
Sobre el papel, la selección alemana parte como favorita por profundidad de plantilla, calidad individual y experiencia en este tipo de eliminatorias. Sin embargo, Paraguay ya ha demostrado durante el torneo que sabe sufrir, competir y aprovechar cualquier error rival. El choque promete una batalla táctica apasionante y un duelo de estilos que puede resolverse por pequeños detalles.







