Minera Los Frailes ha adjudicado a Aqualia Industrial la construcción de la planta de tratamiento de agua de la futura mina de Aznalcóllar, en Sevilla, con una inversión de 60 millones de euros. La instalación tendrá un plazo de ejecución de 20 meses y permitirá reutilizar más del 80 % del agua empleada en la operación minera, según las previsiones de la compañía.
Minera Los Frailes ha formalizado la adjudicación definitiva a Aqualia Industrial de la planta de tratamiento de agua del proyecto minero de Aznalcóllar, en Sevilla. La infraestructura supondrá una inversión de 60 millones de euros y constituye uno de los primeros pasos en la construcción de las instalaciones necesarias para poner en marcha la futura explotación subterránea.
La compañía, filial de Grupo México y titular de los derechos mineros de Aznalcóllar, ha anunciado este 22 de octubre la formalización del contrato. Aqualia Industrial había sido seleccionada hace dos años mediante un proceso competitivo para desarrollar esta instalación.
Según explica Minera Los Frailes, el proyecto cuenta con la Autorización Ambiental Unificada y con el permiso de construcción del Ayuntamiento de Aznalcóllar. La empresa asegura que también ha completado los trámites operativos y administrativos previos a las obras.
Una planta para reutilizar más del 80 % del agua
El plazo previsto para ejecutar la planta es de 20 meses. Durante su construcción, la compañía prevé priorizar los equipos de fabricación local y la participación de subcontratistas andaluces.
La instalación utilizará un tratamiento fisicoquímico en varias etapas, con procesos de neutralización y depuración final adaptados a las características de las diferentes corrientes de agua. De acuerdo con las previsiones facilitadas por la empresa, este sistema permitirá reutilizar en el propio proceso más del 80 % del agua empleada en la operación minera.
La compañía presenta esta infraestructura como una pieza clave de la gestión hídrica del proyecto y de las actuaciones previstas para abordar los problemas ambientales acumulados en el entorno por la actividad minera histórica.
Una primera fase inversora de 450 millones
La adjudicación de la planta de agua se suma a otras actuaciones preparatorias. Minera Los Frailes está ejecutando un programa de investigación geológica y geotécnica dotado con 5,5 millones de euros, destinado a conocer mejor los recursos del yacimiento y estudiar una posible ampliación de la vida útil de la explotación.
Estos trabajos también permitirán profundizar en las condiciones del terreno para planificar la actividad subterránea.
En paralelo, la empresa ultima la adjudicación del contrato de ingeniería de la planta de tratamiento de mineral. La primera fase inversora de Grupo México contempla 450 millones de euros, de los que 350 millones corresponden a dos grandes paquetes de contratación industrial: la planta de tratamiento de mineral y las labores subterráneas.
La empresa sitúa el inicio de la operación en 2029
Las previsiones de Minera Los Frailes sitúan el comienzo de la operación minera en 2029. Para entonces, la compañía estima que el proyecto generará cerca de 2.000 empleos: aproximadamente 1.200 directos e indirectos y otros 800 inducidos por la actividad económica asociada.
Durante la construcción, calcula que se superarán los 1.000 profesionales vinculados al desarrollo de las infraestructuras en los próximos tres años, con presencia de perfiles técnicos y de alta cualificación.
La futura mina recurrirá a sistemas no tripulados y al transporte mediante cintas. Según la empresa, estas tecnologías permitirán reducir la exposición de los trabajadores a determinadas operaciones y mejorar el movimiento del mineral.
Relleno de los huecos mineros y restauración del entorno
En el apartado ambiental, la compañía señala que cerca del 20 % de la inversión total se destina a la protección de los recursos hídricos, la conservación del entorno y la rehabilitación de los efectos de la antigua actividad minera.
El diseño anunciado no contempla construir presas ni balsas de lodos. Los residuos del proceso se transformarán en pasta cementada para rellenar los huecos mineros, con el objetivo de reducir las instalaciones permanentes de almacenamiento.
El proyecto incluye, además, actuaciones sobre escombreras y suelos afectados por la actividad histórica. La empresa prevé aplicar técnicas de restauración basadas en el diseño geomorfológico y en el aprovechamiento de subproductos, junto con un sistema de seguimiento del agua y del medio receptor para controlar el cumplimiento de los estándares ambientales durante la operación.







