Los de Xavi Pascual reciben al Estrella Roja en el play in de la Euroliga con una sola opción: ganar. Una derrota cierra la temporada europea.
Una noche de finales, no de partidos
Hay partidos y hay partidos. El de este martes, 21 de abril, en el Palau Blaugrana (20.45 h), pertenece a la segunda categoría. El Barça de baloncesto se enfrenta al Estrella Roja de Belgrado en la primera eliminatoria del play in de la Euroliga con una norma tan sencilla como implacable: ganar o quedar eliminado. No hay margen. No hay mañana. Un equipo que ha peleado toda la temporada por llegar a los playoffs europeos se juega en cuarenta minutos seguir teniendo opciones.
El Barça acabó noveno la fase regular con 21 victorias y 17 derrotas, una posición que con el sistema anterior, cuando entraban directamente los ocho primeros, ya lo habría dejado fuera de cualquier pelea europea. El play in, introducido en la temporada 2023-24, le concede una oportunidad. Pero solo una, al menos hoy. Si los azulgranas ganan, tendrán que repetir el viernes a domicilio ante el perdedor del Panathinaikos Mónaco, que se juega ese mismo martes en Atenas. Si pierden, la temporada europea se dará por terminada.
El Palau como última trinchera
Pascual ha lanzado un llamamiento explícito a la afición. Sabe que el Palau Blaugrana puede ser un factor determinante y lo pide sin rodeos: quiere el pabellón lleno, ruidoso y al lado del equipo. El Palau nunca falla. Aunque sea martes, un cuarto de hora más tarde de lo habitual, estoy convencido de que lo necesitamos lleno, con mucha positividad y al lado del equipo, dijo el técnico de Gavà en la previa.
No es solo retórica. El Barça suma dos victorias contra el Estrella Roja esta temporada, pero ninguna fue cómoda. En Belgrado, los azulgranas ganaron 79-89 en una visita exigente. En el Palau, hace menos de un mes, tuvieron que llegar a la prórroga para cerrar el partido (92-88). Un equipo que ha salido victorioso en los dos duelos de fase regular, pero que ha sufrido en ambos, no invita a ningún exceso de confianza.
La derrota del domingo en Lleida (90-80) en la Liga Endesa tampoco ayuda a generar la mejor sensación posible. Tornike Shengelia, uno de los líderes del equipo, pide que no pese: el georgiano quiere afrontar el play in con la cabeza fría y una actitud positiva porque, para él, se trata de una final. El Barça ha llegado hasta aquí para ganarse otra oportunidad de estar en los playoffs.
La plantilla, casi al completo; Laprovittola, la gran ausencia
Pascual podrá contar con prácticamente toda la plantilla. La única baja es Nico Laprovittola. La gran noticia es Tomás Satoransky, que ha dejado atrás unos problemas de salud que lo habían mantenido apartado durante semanas y que ya demostró en el duelo decisivo de la fase regular contra el Bayern, victoria por 95-69, que cuando está bien el Barça es otro equipo. Will Clyburn también brilló en ese encuentro y llega al play in en un buen momento.
Las referencias ofensivas que deberán liderar el ataque azulgrana son conocidas: Kevin Punter, Clyburn y Tornike Shengelia forman el trío con capacidad para decidir en los momentos de máxima presión. Son quienes deben darle al Barça lo que necesita: talento individual al servicio de un colectivo que debe imponer velocidad y cuidar el balón frente a un rival que vive de las segundas oportunidades y de una defensa agresiva.
La amenaza serbia: Nwora, Moneke y la muralla física
El Estrella Roja de Sasa Obradovic no es un equipo vistoso. No es de los que corren ni de los que juegan a marcadores altos. Trabaja las posesiones, se cierra muy bien en defensa, presiona y es el líder en rebotes totales de toda la Euroliga, además del segundo en capturas ofensivas. Perder balones o conceder segundas oportunidades ante ellos puede resultar letal.
Los serbios llegan al Palau con algunos jugadores tocados, Bolomboy, Ojeleye y Davidovac, pero Obradovic espera poder contar con todos. Sus principales amenazas siguen intactas. Jordan Nwora promedia 17,8 puntos por partido y ya demostró en el Palau hace menos de un mes que puede ser una pesadilla para cualquier defensa: 26 puntos y 9 rebotes en aquel duelo. Chima Moneke aporta físico, rebote y puntos en momentos decisivos, mientras que Codi Miller McIntyre es el cerebro del sistema, el jugador que marca el ritmo y activa a los demás. Obradovic tiene claro su plan: repetir la defensa sobre Punter que funcionó en el anterior enfrentamiento y vigilar el juego interior de los azulgranas.
Más allá del martes: el premio y el riesgo
Si el Barça supera al Estrella Roja, tendrá el viernes un segundo duelo, a domicilio, contra el perdedor del Panathinaikos Mónaco. Ambos rivales acabaron por delante de los azulgranas en la clasificación y demostraron en los últimos tramos de la fase regular ser superiores al Barça. El camino hacia los playoffs no terminaría este martes: todavía quedaría otro paso, aún más duro.
Pero si todo sale bien, si gana los dos play in, el Barça estará en los playoffs como octavo clasificado y se enfrentará al Olympiacos, primero de la fase regular, en una primera ronda al mejor de cinco partidos. Un reto monumental, sí. Pero primero toca Estrella Roja. Primero toca hoy. Y hoy, en el Palau, la palabra perder no existe.








