Con la intención de que “nadie se quede atrás”
El Gobierno de la Generalitat ha anunciado la creación de 50.000 nuevas plazas para aprender catalán destinadas a las personas migrantes regularizadas. Para el curso 2026-2027, el Consorcio de Normalización Lingüística pondrá a disposición más de 150.000 plazas de enseñanza de catalán, lo que significa un incremento de 50.000 respecto a las 100.000 actuales de niveles A1 y A2, para cubrir toda la demanda derivada de la regularización que se está llevando a cabo estos días.
La portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, ha dicho que el paquete de medidas aprobado hoy martes se pone en marcha con la “voluntad de que ninguna de las personas que tienen derecho a la regularización quede fuera por falta de información, acompañamiento o recursos”. Paneque ha asegurado que la iniciativa “sitúa a Cataluña como referente del proceso de regularización”.
Los objetivos del plan son garantizar el acceso universal al conocimiento y uso del catalán, favorecer la integración social y la integración lingüística de las personas regularizadas e impulsar el acceso a las competencias lingüísticas como herramienta de inserción en el mercado laboral.
La nueva oferta de cursos de catalán se distribuye entre el Consorcio para la Normalización Lingüística (CPNL), las escuelas de formación de adultos (CFA), los cursos de catalán subvencionados a entidades y ayuntamientos, y los programas de acreditación. El objetivo es garantizar que ninguna persona interesada en aprender la lengua se quede sin poder acceder a ella.
Paralelamente, el Gobierno impulsará el aprendizaje no formal y la creación de redes de integración entre iguales a través del refuerzo del programa de voluntariado lingüístico como Voluntariat per la Llengua y el apoyo a otras actividades de aprendizaje informal y no formal mediante una nueva línea de subvenciones y convenios dirigida a los ayuntamientos y entidades de la sociedad civil.
Finalmente, el Gobierno desplegará una estrategia informativa y de sensibilización dirigida a las personas beneficiarias del proceso de regularización, para trasladarles la necesidad de aprender catalán como herramienta de reconocimiento, de cohesión social y de progreso económico.








