El pontífice ha reconocido el «derecho a equivocarse» ante un centenar de internos en Brians
El papa León XIV ha encargado a la Virgen de Montserrat la misión de la Iglesia en un mundo que «clama pidiendo justicia y paz» y ha llamado a superar las diferencias y buscar la unidad de cada comunidad. León XIV ha presidido la oración del Santo Rosario en la iglesia de Santa María de la abadía de Montserrat, símbolo religioso y de la catalanidad.
León XIV ha utilizado más catalán del inicialmente previsto durante el rosario y ha hecho un guiño a los feligreses utilizando un fragmento del “Virolai”, el himno mariano que en 1880 Mossèn Jacint Verdaguer creó en honor a la Moreneta.
«Estoy contento de poder estar a los pies de la Moreneta para encomendarle la misión de la Iglesia en el mundo que clama pidiendo justicia y paz», ha dicho el Papa, que ha añadido que los muros de Montserrat han custodiado «las alegrías y las penas, los gozos y las lágrimas de tantos fieles, y de Europa».
La imagen de la Moreneta «nos invita a querernos unos a otros». Por último, ha hecho un llamamiento a «cultivar el amor» en la familia, amigos o debates políticos para que «el odio dé paso a la esperanza y la paz» y ha pedido a la Virgen «que nos enseñe a renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a las calumnias».

El Papa ha beneit des del balcó del monestir als fidels i ha dit “gràcies Catalunya per haver rebut a tantes persones de tots els països, perquè ensenya com integrar a tots en una única família”.
Derecho a equivocarse
El Papa llegó a Montserrat después de su estancia en la cárcel de Brians, en Sant Esteve Sesrovires, donde se reunió con un centenar de internos y reivindicó la capacidad de «arrepentimiento, reconciliación y perdón» como herramienta para «empezar de nuevo».
León XIV ha resaltado que «ser humano y cristiano no consiste en no equivocarse» y ha defendido «la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse y, sobre todo, reconciliarse y perdonar» para «empezar de nuevo».
León XIV ha agradecido la acogida «llena de simpatía y cordialidad» y ha destacado la labor de los curas y voluntarios de la pastoral penitenciaria de Sant Feliu, obispado al que pertenece Sant Esteve Sesrovires.
El Papa ha dicho que «todo ser humano es digno» y que «no hay ninguna situación» que provoque el menosprecio «del Señor». «Su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho», añadió.
León XIV ha apuntado que esta reflexión es especialmente válida para los reclusos, a los que ha invitado a «levantar la mirada» cada vez que piensen que «no vale la pena seguir adelante».
El pontífice ha invitado a los presos a «confiar en la fe divina» para descubrir «cómo el pasado no condena el futuro, sino que ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones». En este sentido, apuntó que Dios «permite a todos empezar de nuevo».
El acto ha tenido lugar en el teatro del centro penitenciario, que había sido previamente decorado con murales de bienvenida realizados por alumnos del Centro de Formación de Adultos de Brians 1. Las internas que participan en el taller de floristería también han preparado adornos.
Los talleres Artísticos Penitenciarios de Cataluña han preparado como obsequio en León XIV un plato cerámico de unos 30 centímetros de diámetro. La prenda incorpora un diseño inspirado en la paloma como símbolo de libertad y esperanza, basado en un dibujo original creado por un alumno del taller de serigrafía. Le han acompañado de una carta en catalán y castellano explicando la obra, dentro de una caja también hecha por internos alumnos del taller de encuadernación. El embalaje incorpora una cita del evangelio de Mateo: “Estaba en la cárcel, y me viniesteis a ver”. También le entregaron un cuadro y un pañuelo.
La trascendencia de la visita
Durante la visita de este miércoles, León XIV ha estado acompañado por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que ha destacado «la relevancia y la trascendencia» de los mensajes del Papa, «muy pertinentes hoy en día», y que conectan directamente con la realidad del país.

«Pienso que todos estos mensajes de justicia social y de fraternidad, conectan con lo que es Catalunya y con lo que piensan la mayoría de los catalanes y las catalanas», ha asegurado el presidente.
El presidente también ha insistido en la sensibilidad del Papa hacia Catalunya: «Nunca he tenido ninguna duda de la sensibilidad del Papa León XIV hacia Catalunya y hacia la forma de ser de los catalanes y creo que en su visita se está confirmando esta sensibilidad».






