Las joyas y relojes intervenidos por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en el despacho del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero tendrían un valor de entre 30.000 y 50.000 euros. La valoración la facilitó Luis Arroyo, presidente del Ateneo de Madrid y portavoz autorizado del expresidente, en declaraciones públicas recogidas por Europa Press.
La caja fuerte fue localizada durante los registros en el despacho de Zapatero. Arroyo explicó que el traslado del cofre a las dependencias laborales del expresidente se produjo en un momento de cambio de residencia: Zapatero había vendido el domicilio que compartía con su esposa —una operación que, según el auto de imputación del juez José Luis Calama, saldó la deuda hipotecaria que tenía sobre esa propiedad— y durante ese tiempo vivía de alquiler, a la espera de que su nueva casa estuviera terminada. En esa situación provisional, decidió no tener las joyas en el piso de alquiler.
De dónde vienen las joyas
El origen de las piezas se justifica por dos vías. La secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, indicó que parte del material corresponde a la herencia de Sonsoles Espinosa, la esposa del expresidente. El resto serían regalos recibidos durante viajes, sin que se haya concretado públicamente su procedencia exacta. El propio Zapatero había explicado con anterioridad que las joyas formaban parte de la herencia de su madre y de su suegra.
El caso se integra en una investigación judicial de mayor alcance. En el marco del mismo procedimiento, la Policía había localizado previamente a quien considera el testaferro del expresidente, con 286.000 euros en billetes repartidos por distintos rincones de una vivienda: entre ropa deportiva, en el baño y detrás de un radiador. La UDEF, además, considera que Zapatero utilizaba su propio domicilio para guardar material de alto valor informativo que no debería estar allí. El juez José Luis Calama instruye la causa, que sigue su curso.







