El mercado inmobiliario de Barcelona no da respiro. El precio de comprar un piso en la capital catalana subió un 1,6% en abril respecto al mismo mes del año anterior, según el portal pisos.com. Barcelona queda, por tanto, entre las 25 capitales de provincia españolas donde el sector sigue al alza. Otras 24 han registrado bajadas, entre ellas tres catalanas: Girona (-3,5%), Tarragona (-3,3%) y Lleida (-1%).
La diferencia dentro de una misma comunidad es llamativa. Barcelona sube; sus capitales vecinas bajan. Los analistas del sector advierten, sin embargo, que las causas no están en las políticas locales. El argumento es claro: en muchas comunidades sin ningún tipo de regulación del mercado, los precios también han caído. La clave está en otro sitio. Pedir una hipoteca se ha vuelto más difícil y más caro. Muchas familias han pospuesto la compra. Y sin compradores suficientes, los precios pierden fuerza.
Un mercado nacional bajo presión
En el conjunto de España, el precio de la vivienda ha subido de media un 3,2% en el último año. Las compraventas, en cambio, cuentan otra historia. En el primer trimestre cayeron un 2,6% respecto al mismo período del año anterior, con 178.473 operaciones en todo el país. La obra nueva lo ha acusado mucho más: el descenso llega al 5,3%, el doble de la caída general. El problema es estructural: se construye poco, hay escasa oferta disponible y el precio se mantiene aunque el volumen de ventas no acompañe.
Dónde suben y dónde bajan los precios
El ránking de bajadas lo encabeza Valladolid, con un 12% menos. Le siguen Santa Cruz de Tenerife (-7%) y Zamora (-6,1%). Almería cae un 5,9%; Soria, un 5,7%; León, un 4,6%; Ourense, un 4,3%. Las Palmas de Gran Canaria registra un descenso del 4%; Palencia, del 3,7%; Huelva, del 3,6%. Guadalajara y Girona comparten el 3,5%; Tarragona se queda en el 3,3%. Murcia baja un 2,4%; Alicante y Badajoz, un 2,3%; Cáceres, un 2,1%. Albacete cae un 1,7%; Sevilla un 1,4%; Valencia un 1,3%; Lleida un 1%. Oviedo y Lugo cierran con un 0,3%, y Burgos con un 0,2%.
Cuenca es la única capital que ha permanecido sin variación a lo largo del año. Por comunidades —excluyendo las uniprovinciales—, Extremadura y Canarias registran bajadas en todas sus capitales; en el País Vasco, las tres han subido.
Cinco capitales superan la media nacional del 3,2%: Teruel lidera con un 6,9%, seguida de Ciudad Real (6,8%) y Toledo (6,6%). Madrid ha crecido un 4,3% y Santander un 3,3%. Palma de Mallorca se ajusta exactamente a la media. Por debajo pero en positivo: Pamplona (3%), Pontevedra (2,6%), Castellón (2,3%), Zaragoza (2%), Ávila (1,9%) y A Coruña (1,8%).
En el conjunto de capitales españolas, Barcelona se sitúa en la posición trece en cuanto al encarecimiento del precio, con un incremento del 1,6%. Mientras los precios suben, las ventas no acompañan: en la capital catalana han caído un 8,3% en el último año, según el portal Idealista. Por detrás de Barcelona, Jaén ha crecido un 1,5%; Segovia y Cádiz un 1,1%; San Sebastián y Córdoba un 1%; Bilbao un 0,9%; Logroño y Huesca un 0,7%; Granada un 0,6%; Salamanca un 0,5%; y Málaga un 0,2%.







