CATALUÑA, EL NUEVO ESCENARIO DE LA POLÍTICA ESPAÑOLA
Cataluña vuelve a ocupar un lugar central en el análisis de las próximas elecciones generales. Pero el escenario político presenta diferencias sustanciales respecto a anteriores convocatorias. La confrontación entre independentismo y constitucionalismo ha dejado de ser el único elemento que determina el comportamiento electoral.
La competencia entre las distintas fuerzas políticas se desarrolla ahora sobre tres ejes fundamentales: la concentración del voto progresista, la reorganización del electorado independentista y la disputa entre el Partido Popular y Vox.
Los estudios algorítmicos del Grupo 27, complementados con un componente de análisis sociológico —lo que denominamos nuestro ADN sociológico—, sustentan una interpretación definida de la evolución electoral catalana.
Nuestra tesis sitúa al PSC como primera fuerza política, a ERC en segunda posición y a Vox en tercera, mientras el Partido Popular quedaría relegado al sexto lugar.
No presentamos esta clasificación como un resultado electoral consumado, sino como la conclusión del escenario que defendemos a partir de nuestros modelos de trabajo. Su validación exigirá contrastar los datos de intención de voto y las transferencias entre partidos.
EL PSC, EL VOTO ÚTIL DE LA IZQUIERDA
El primer elemento que debe considerarse es que las encuestas constituyen una fotografía del momento en que se realizan. No incorporan necesariamente todos los movimientos electorales que pueden producirse durante las semanas de campaña.
En Cataluña, la hipótesis de concentración del voto progresista alrededor del PSC adquiere especial relevancia.
El comportamiento del electorado de Esquerra Republicana, Comuns, Sumar y Podemos, así como el de los ciudadanos que todavía no han decidido su voto, será determinante.
Las encuestas reflejan la intención de voto antes de la campaña, pero no pueden anticipar plenamente el comportamiento de quienes decidirán su voto cuando llegue el momento de elegir gobierno.
Este fenómeno también merece atención en el conjunto de España. El PSOE puede beneficiarse de una concentración del voto progresista, aunque su alcance dependerá de la participación, las candidaturas concurrentes y las decisiones de los electores.
La experiencia de las elecciones generales de julio de 2023 constituye un antecedente relevante para estudiar los cambios de intención de voto durante una campaña.
Sin embargo, la hipótesis del voto útil no debe confundirse con un trasvase automático de apoyos. También pueden producirse movilizaciones favorables a otras candidaturas de izquierda.
VOX Y ALIANÇA CATALANA: LA HIPÓTESIS DE UNA TRANSFERENCIA SUPERIOR AL 40 %
El segundo elemento del análisis se encuentra en la competencia entre Vox y Aliança Catalana.
Aunque ambas organizaciones mantienen posiciones radicalmente diferentes sobre la independencia de Cataluña, determinados asuntos relacionados con la inmigración, la identidad y la seguridad pueden generar espacios de competencia electoral.
El hecho de que un ciudadano apoye a Aliança Catalana en unas elecciones autonómicas no implica necesariamente que reproduzca esa preferencia en unas generales.
Precisamente por ello, resulta relevante examinar qué ocurre con ese electorado cuando cambia el ámbito de la convocatoria.
El Grupo 27 sostiene una hipótesis especialmente relevante para interpretar la competencia electoral catalana: más del 40 % de los votantes de Aliança Catalana podría trasladar su apoyo a Vox en unas elecciones generales, especialmente en un escenario en el que Aliança Catalana no presentara candidatura.
Según esta interpretación, una segunda parte de ese electorado encontraría en Junts una alternativa vinculada al espacio nacionalista catalán, mientras que la transferencia hacia el Partido Popular sería residual.
La estimación responde a una convicción analítica del Grupo 27, no a una transferencia de voto demostrada mediante datos individuales o matrices demoscópicas verificadas.
Para comprobarla, sería necesario examinar las preferencias de segunda opción de los votantes de Aliança Catalana, distinguir entre elecciones autonómicas y generales y considerar también la abstención.
La importancia de esta hipótesis reside en que permite estudiar una competencia electoral que no se explica únicamente mediante la división tradicional entre independentismo y constitucionalismo.
EL PARTIDO POPULAR Y LA ESTRATEGIA DE ALBIOL
La información publicada por ABC sobre el posible protagonismo de Xavier García Albiol en la campaña nacional del Partido Popular introduce una cuestión adicional.
Albiol cuenta con una trayectoria municipal relevante en Badalona, donde ha conseguido una implantación electoral propia.
Sin embargo, el comportamiento del electorado en unas elecciones municipales no puede trasladarse directamente al conjunto de Cataluña.
La cuestión es determinar si su presencia en la campaña puede modificar las preferencias electorales más allá de Badalona.
La competencia con Vox, la distribución territorial del voto conservador y la fortaleza de otras formaciones catalanas condicionan el espacio del PP.
La hipótesis del Grupo 27 sobre una transferencia residual de votantes de Aliança Catalana hacia el Partido Popular constituye una variable adicional para estudiar la posición electoral de esta formación.
EL DETERIORO TERRITORIAL DEL PARTIDO POPULAR Y LA COMPETENCIA CON VOX
El análisis de Cataluña adquiere una dimensión nacional cuando se relaciona con otras hipótesis territoriales del Grupo 27: la quinta posición del PP en el País Vasco y su posible desplazamiento a la segunda o tercera posición en algunas de las quince circunscripciones que hemos identificado como especialmente disputadas.
No se trata únicamente de examinar el porcentaje nacional de voto del Partido Popular. La cuestión es cómo se distribuyen territorialmente sus apoyos y qué consecuencias puede tener esa distribución sobre la representación parlamentaria.
El segundo componente de nuestra interpretación es el posible desplazamiento de electores del Partido Popular hacia Vox.
En Cataluña, este fenómeno debe estudiarse junto con la hipótesis de transferencia de más del 40 % del electorado de Aliança Catalana hacia Vox, con otra parte orientada hacia Junts y una captación residual por el PP.
Para el Grupo 27, la evolución de la competencia PP-Vox constituye una variable fundamental para interpretar los cambios en el mapa electoral español.
Un descenso del PP no implica necesariamente un aumento equivalente de Vox. También intervienen la abstención, la movilización de nuevos votantes y los movimientos hacia otras candidaturas.
Por eso, para demostrar un trasvase efectivo, necesitamos distinguir entre la caída de un partido y el origen de los nuevos apoyos del otro.
CUATRO PROVINCIAS, UNA MISMA BATALLA ELECTORAL
La distribución de los escaños catalanes exige un análisis diferenciado de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona.
Barcelona concentra el mayor número de diputados y tiene un peso decisivo en el resultado agregado. Sin embargo, Girona, Lleida y Tarragona presentan características electorales distintas, tanto por la implantación de los partidos como por la magnitud de sus circunscripciones.
La aplicación del sistema D’Hondt convierte la disputa por los últimos escaños en una variable fundamental.
Un desplazamiento relativamente reducido de votos puede tener consecuencias diferentes según la provincia.
La concentración del voto progresista, los movimientos entre Vox y Aliança Catalana y la evolución del Partido Popular constituyen las principales variables del escenario electoral catalán que plantea el Grupo 27.
LA CAMPAÑA ELECTORAL PUEDE MODIFICAR LA FOTOGRAFÍA DE LAS ENCUESTAS
Los estudios demoscópicos realizados antes del inicio de una campaña permiten identificar tendencias, pero no ofrecen una imagen definitiva del comportamiento electoral.
La participación, los debates, la percepción de las alternativas de gobierno y la evolución de los acontecimientos políticos pueden modificar las preferencias de los ciudadanos.
El resultado electoral no depende únicamente de los apoyos que cada partido tiene al comenzar la campaña, sino también de su evolución hasta el día de la votación.
Esta consideración adquiere especial importancia cuando se estudian circunscripciones donde pequeñas variaciones porcentuales pueden alterar la asignación de diputados.
CONCLUSIÓN: CATALUÑA Y LA RECONFIGURACIÓN DEL MAPA ELECTORAL
Cataluña constituye un territorio fundamental para analizar las transformaciones del sistema político español.
El Grupo 27 plantea un escenario caracterizado por la concentración del voto progresista en torno al PSC, la posible captación por Vox de más del 40 % del electorado de Aliança Catalana en unas elecciones generales sin candidatura de esta formación y una posición relativa del Partido Popular condicionada por la competencia con las restantes candidaturas.
La hipótesis incluye asimismo una transferencia parcial hacia Junts y una captación residual por parte del PP.
El análisis territorial permite plantear una cuestión que las medias nacionales pueden ocultar: un partido puede conservar un porcentaje significativo de votos en el conjunto de España y, simultáneamente, experimentar cambios importantes en su posición relativa dentro de determinadas circunscripciones.
La tesis del Grupo 27 vincula tres fenómenos: la concentración del voto progresista, la competencia entre PP y Vox y las diferencias territoriales en la distribución de escaños.
La evolución de estas variables durante la campaña permitirá contrastar el escenario planteado en el titular.
Porque las elecciones no se deciden únicamente en los porcentajes de una encuesta. Se deciden en las urnas, provincia a provincia, cuando los ciudadanos ejercen libremente su derecho al voto.









