Barcelona, Bilbao, A Coruña, Zaragoza, Málaga, Valencia y Tarragona acuerdan impulsar una agenda compartida centrada en la vivienda, la sostenibilidad, la transformación digital y la cohesión social
Las grandes ciudades españolas apuestan por reforzar la gobernanza metropolitana y coordinar las políticas públicas para dar una respuesta conjunta a los principales retos sociales, económicos y ambientales. Ésta es una de las principales conclusiones del encuentro Una agenda metropolitana para las ciudades españolas, que ha tenido lugar en el Museo de las Aguas, en Cornellà, con la participación de representantes de Barcelona, Bilbao, A Coruña, Zaragoza, Málaga, Valencia y Tarragona.
La jornada, organizada con motivo del 15 aniversario de la constitución del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), ha servido para compartir experiencias e identificar líneas de cooperación entre territorios que ya colaboran en ámbitos como la movilidad, la gestión de residuos y el ciclo del agua, pero que todavía no disponen de un órgano de gobierno metropolitano propio.
Una gobernanza metropolitana basada en el consenso
Durante la inauguración, el vicepresidente ejecutivo del AMB y alcalde de Cornellà, Antonio Balmón, ha defendido la necesidad de crear espacios de diálogo que permitan impulsar proyectos metropolitanos desde el consenso. En este sentido, ha señalado que el encuentro debe servir para «reponer las ideas con las que construir territorios metropolitanos desde el consenso para mejorar la vida de los ciudadanos».
Balmón también ha reivindicado la trayectoria del AMB a lo largo de sus 15 años de existencia y ha achacado los avances alcanzados a la capacidad de la política para generar acuerdos. Ha definido la política como «la mejor herramienta de relación del ser humano» y ha destacado que la voluntad de entendimiento permite avanzar a pesar de las discrepancias. Por último, ha agradecido la participación de las diferentes delegaciones y ha reivindicado la necesidad de «hacer política con espíritu constructivo».
La jornada se ha articulado en torno a tres grandes ámbitos de debate: la gobernanza metropolitana y las políticas de vivienda; el cambio climático y la transformación digital; y el papel de la sociedad civil y el pensamiento estratégico metropolitano.
Entre los representantes institucionales han participado Asier Abaunza, concejal delegado de Planificación Urbana, Proyectos Estratégicos y Espacio Público del Ayuntamiento de Bilbao; José Manuel Lage, teniente de alcaldesa y concejal de Economía y Planificación Estratégica del Ayuntamiento de A Coruña; Rubén Viñuales, alcalde de Tarragona; y Carlos Luis Mundina, concejal del Área de Residuos, Mejora Climática y Gestión del Agua del Ayuntamiento de Valencia.
El encuentro también ha contado con representantes de organizaciones que promueven estrategias metropolitanas, como Idoia Postigo, directora general de Bilbao Metropoli 30; María de Carmen García Peña, directora gerente de la Fundación CIEDES; Patricia Cavero, coordinadora general de Ebrópolis, y Oriol Estela, coordinador general del Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona.
Diez ejes para construir una agenda metropolitana compartida
En la clausura, el gerente del AMB, Ramon Torra, ha presentado las conclusiones de la jornada, que establecen diez ejes de actuación para consolidar una agenda metropolitana compartida. La propuesta aborda cuestiones como el acceso a la vivienda, la transición digital, las desigualdades, la cohesión social, la seguridad, el cambio climático, el trabajo digno y el avance de los extremismos.
El primer eje se centra en garantizar el acceso a una vivienda digna y asequible, tanto de alquiler como de compra, con especial atención a los jóvenes. Para lograr este objetivo, se plantea impulsar instrumentos públicos y fórmulas de colaboración público-privada bajo la dirección y control de las administraciones.
El segundo eje apuesta por acelerar la transición ecológica y mejorar la salud urbana mediante el despliegue de energías limpias, la movilidad eléctrica, el uso de la bicicleta y la implantación de zonas de bajas emisiones. El tercero defiende consolidar la escala metropolitana como espacio de gobernanza para mejorar la coordinación territorial, la toma de decisiones y la prestación de servicios a la ciudadanía.
La transformación digital constituye el cuarto ámbito prioritario. Las propuestas incluyen mejorar la gestión de los datos, promover un uso responsable de la inteligencia artificial en los servicios públicos, desarrollar centros de datos y utilizar réplicas digitales para simular escenarios territoriales y facilitar la planificación.
El quinto eje plantea reforzar la cooperación público-privada en ámbitos como el ciclo del agua, la gestión de residuos, la vivienda, el transporte público, la seguridad y la cultura, especialmente en un contexto de recursos públicos limitados. El sexto pone el foco en la resiliencia territorial, con mayor planificación y capacidad para anticiparse a crisis económicas, sociales, ambientales y políticas.
En el ámbito institucional, el séptimo eje defiende la necesidad de impulsar un marco estatal favorable a las políticas metropolitanas. En esta línea, destaca la propuesta de Plan de acción de la Agenda Urbana Española para las áreas metropolitanas, promovida por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
El octavo eje reclama una participación efectiva de las ciudades y áreas metropolitanas en los fondos europeos. Ante las negociaciones sobre el marco financiero plurianual de la Unión Europea para el período 2028-2034 y el posible aumento de la centralización en la gestión de los recursos, las instituciones defienden tener voz tanto en las negociaciones como en la programación y ejecución de los fondos, especialmente los destinados a la política de cohesión.
El noveno eje apuesta por reforzar la colaboración entre administraciones, sector privado y sociedad civil mediante espacios de reflexión e intercambio que permitan elaborar propuestas ante los retos territoriales compartidos.
Por último, el décimo eje plantea consolidar una alianza abierta y estable entre ciudades y áreas metropolitanas, con continuidad más allá de los ciclos electorales. El intercambio de experiencias y la cooperación política y técnica deben permitir mantener esta agenda compartida y avanzar en soluciones conjuntas.
Quince años de experiencia metropolitana como punto de partida
El encuentro ha servido también para poner en valor la trayectoria del AMB desde que el Parlament de Catalunya aprobó por unanimidad, hace 15 años, la ley que permitió su constitución. Esta experiencia se plantea como punto de partida para otras ciudades españolas que buscan fórmulas de gobernanza supramunicipal para dar respuesta a necesidades compartidas.
Las instituciones participantes han afianzado el compromiso de trabajar por una agenda metropolitana común basada en la lealtad institucional, la cooperación, la innovación pública, la sostenibilidad y la cohesión social. El objetivo es reforzar la capacidad de respuesta de los territorios frente a los desafíos presentes y futuros y avanzar hacia políticas públicas más coordinadas, eficientes y adaptadas a las necesidades de la ciudadanía.







