El Área Metropolitana se fija como objetivo rebajar un 30% el consumo energético municipal en 2035
El Consejo Metropolitano del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha aprobado el Programa marco de actuaciones en energía y clima 2035 (PMEC2035), que prevé desplegar 61 actuaciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y preparar el territorio ante los impactos del cambio climático sobre la población, los ecosistemas y los servicios.
El plan aborda de forma conjunta la mitigación del cambio climático y la adaptación a sus efectos, dos líneas de actuación que requieren estrategias diferenciadas. En el ámbito energético, el AMB tiene mayor capacidad de intervención directa a través de la promoción y la gestión de instalaciones. En cambio, las medidas de adaptación implican una mayor complejidad por la distribución de competencias, la titularidad de los espacios y la necesidad de coordinar diferentes administraciones y agentes.
Entre las principales medidas, el programa prevé intervenir en 200 equipamientos municipales mediante contratos de servicios energéticos, con el objetivo de reducir un 30% el consumo energético municipal en 2035 sin perjudicar su confort e incluso mejorándolo. El documento también apuesta por impulsar la participación ciudadana a través del acompañamiento a diez comunidades energéticas y la promoción de modelos de autoconsumo colectivo que faciliten el acceso de los hogares vulnerables a las energías renovables.
En cuanto a la adaptación al calor, el AMB se fija como objetivo que, antes de 2030, el 90% de la población metropolitana tenga un refugio climático a menos de cinco minutos a pie de casa. Para ello, el programa plantea ampliar y reforzar la red actual, garantizar su apertura durante todo el verano, incluido el mes de agosto, y complementarla con microrefugios e itinerarios frescos.
Además, se contempla monitorizar los refugios climáticos exteriores para obtener datos sobre su comportamiento térmico e identificar cuáles necesitan mejoras. Esta información permitirá priorizar las intervenciones y reforzar la eficacia de la red frente a los episodios de calor.








