Algunos alcaldes de municipios afectados habían pedido que se flexibilizaran las medidas
El parque de Collserola se mantendrá cerrado como consecuencia de la peste porcina hasta, al menos, pasado el verano. Así le ha hecho saber el conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, a los alcaldes de los municipios afectados por las medidas.
Algunos habían pedido al gobierno que se flexibilizaran algunas de las medidas para combatir el brote, una crisis que dura casi siete meses.
El departamento ha dicho que entiende las demandas, pero ha insistido en la necesidad de mantener las restricciones para garantizar la eficacia de las medidas y evitar así mayores pérdidas económicas en el sector porcino.
Entre los ayuntamientos que habían pedido una flexibilización de las medidas estaba el de Sant Cugat, quien aseguró que se puso sobre la mesa la opción de realizar pruebas piloto con «reaperturas controladas» en determinados espacios.
El brote de peste porcina africana se decretó a finales de noviembre y cuando hacía 6 meses, a finales de mayo, Ordeig dijo que el Gobierno se estaba planteando flexibilizar las restricciones. El conseller remarcó que en todo ese tiempo el virus no había entrado en ninguna granja ni había salido de la zona perimetrada, que era el principal objetivo de todo el plan y de las medidas restrictivas.
Entonces el 83% de los mercados internacionales del cerdo catalán ya volvían a estar abiertos, pero las organizaciones ganaderas cuantificaron en 900 millones de euros las pérdidas económicas que habían sufrido.
Las restricciones, sin embargo, se mantendrán al menos hasta pasado el verano, dado que «miles de puestos de trabajo están en juego», en relación al sector porcino, según fuentes del departamento.
De esta forma, de forma oficial se mantiene el paquete de medidas planteadas para que la PPA no se expanda más allá de las áreas afectadas hoy en día.
Protesta ciudadana
El cierre del parque también ha despertado malestar entre la ciudadanía, que ha impulsado una campaña de firmas en la plataforma change.org, que suma ya más de 5.000, y ha organizado una manifestación para reclamar la apertura de la zona verde.
Los vecinos de Collserola esgrimen motivos de salud, tanto mental como física, para que el gobierno flexibilice un cierre que consideran «indiscriminado y perjudicial».








