Robert Lewandowski cerró su ciclo en el FC Barcelona el sábado por la noche con una despedida que emocionó a todo el mundo. El delantero polaco había anunciado el día anterior que no renovaría su contrato, que expira el 30 de junio, y el partido contra el Betis fue su último en el Spotify Camp Nou. Acabó en victoria blaugrana. Pero el resultado importaba poco. La noche era suya.
Sus compañeros lo mantearon al terminar el partido y le hicieron el pasillo. Laporta, visiblemente afectado, le entregó un escudo del club ante miles de aficionados. La familia de Lewandowski —su mujer y sus hijas— vivió esos momentos al borde del césped. Desde la gradería, una pancarta lo decía todo: Robert, contigo empezó todo.
El adiós de un goleador
Ante el micrófono, Lewandowski agradeció cuatro años de cariño y apoyo. Habló de los compañeros, de los técnicos y de todos los que trabajan en el club en la sombra. Dijo que desde el primer día sintió Barcelona como su casa. Cerró con el «Visca el Barça i Visca Catalunya» que el Camp Nou esperaba, y no pudo contener las lágrimas.
Se va con 119 goles y tres títulos de Liga. Números que lo sitúan entre los mejores delanteros que ha tenido el club en tiempos recientes.
Flick: emoción y a trabajar
En la sala de prensa, Hansi Flick habló de su jugador con mucho afecto. El técnico y Lewandowski se conocen desde hace años —coincidieron en el Bayern de Múnich— y su relación va mucho más allá del fútbol profesional. Lamentó que el polaco no hubiera podido marcar en su última noche en casa, pero valoró muy positivamente todo lo que ha aportado al club.
Sobre el futuro, Flick fue directo: el club necesita un nueve nuevo y lo que busca es un delantero que encaje en el sistema y, sobre todo, que marque goles. Reconoció que hay que esperar y que el mercado de verano dirá, pero insistió en que el vestuario es sólido y que los jugadores actuales han demostrado estar a la altura.
La salida de Lewandowski abre la puerta a la regla 1:1
Más allá del aspecto deportivo, la marcha de Lewandowski tiene implicaciones económicas relevantes. Con una ficha cercana a los 24 millones de euros brutos esta temporada, su salida alivia significativamente la masa salarial del club. Sumada a otras operaciones de ajuste en marcha y a los 71 millones que el auditor ha reconocido como ingresos pendientes de los asientos VIP del nuevo estadio, la situación financiera del Barça mejora de manera notable.
Todo ello sitúa al club en condiciones de arrancar el mercado de verano bajo la regla 1:1 de LaLiga, que permite destinar el 100% de la amortización liberada por una venta a un nuevo fichaje. Durante los últimos años, el Barça había tenido que operar con porcentajes muy inferiores por no cumplir los requisitos del fair play financiero. Recuperar esa capacidad cambia radicalmente el escenario para el verano.







