Con el objetivo de que las viviendas tengan un uso de residencia habitual
El Ayuntamiento de L’Hospitalet ha ratificado su veto en los pisos turísticos con el objetivo de limitar el impacto negativo que tiene el turismo en el mercado residencial de la ciudad. También ha impulsado una tasa turística que grava las pernoctaciones en la ciudad.
El pleno ha aprobado provisionalmente la modificación del Plan General Metropolitano (PGM) que regula la implantación de las viviendas de uso turístico, apartamentos turísticos, albergues de juventud y alojamientos destinados a estudiantes y otros miembros de la comunidad educativa. La medida quiere evitar una concentración excesiva de estos establecimientos y preservar el suelo destinado a vivienda habitual y permanente.
La modificación adapta el planeamiento municipal al Decreto ley 3/2023 de la Generalitat, que somete a las viviendas de uso turístico a una licencia urbanística previa en los municipios afectados. Las viviendas que ya ejercían esta actividad podrán continuar hasta un máximo de 5 años a contar desde la entrada en vigor de la norma, momento en el que la actividad quedará extinguida, pudiendo prorrogar cinco años más en caso de que se acredite que el régimen transitorio de esta disposición no compensa la pérdida del título habilitante.
La regulación divide a la ciudad en diferentes sectores según la densidad de cada zona. En los ámbitos con mayor presión residencial no se podrán abrir nuevos albergues de juventud ni alojamientos para el colectivo educativo, mientras que en el resto de zonas se han revisado las distancias mínimas entre establecimientos para evitar una concentración excesiva.
El Ayuntamiento también ha aprobado provisionalmente la creación de un recargo municipal sobre el impuesto que pagan las personas que se alojan en establecimientos turísticos de la ciudad. Los ingresos servirán para compensar los costes que genera la actividad turística y reforzar políticas públicas municipales, especialmente las relacionadas con la vivienda.
Entre el 1 de octubre de 2026 y el 31 de marzo de 2027, el recargo será de 4 euros por estancia en los hoteles de cinco estrellas; de 1,80 euros a los de cuatro estrellas; de 1,75 euros en las viviendas de uso turístico; de 0,80 euros en los albergues de juventud, y de 0,90 euros en el resto de establecimientos. A partir de 1 de abril de 2027, los importes serán de 4 euros, 2,40 euros, 2,50 euros, 1 euro y 1,20 euros, respectivamente.
El recargo se calculará por persona y día o fracción de estancia, con un máximo de siete días, y lo recaudará la Agencia Tributaria de Cataluña junto con el impuesto turístico de la Generalitat. Quedarán exentas, entre otras, las personas de hasta dieciséis años, las estancias motivadas por razones de salud y las financiadas por programas sociales públicos.
Actualmente, en la ciudad hay 30 alojamientos turísticos y una decena más ha pedido licencia de obras.








