Con la participación de cuatro hospitales y el Sistema de Emergencias Médicas
El Departamento de Salud pondrá en marcha este mes de septiembre una prueba piloto de seis meses del Código Crisis de Epilepsia, un protocolo asistencial urgente diseñado para coordinar la atención médica rápida y especializada frente a crisis epilépticas graves con el objetivo de reducir el tiempo de espera medio de los pacientes. En esta iniciativa participarán los hospitales de Bellvitge, Viladecans, Vall d’Hebron, Mollet y el Sistema de Emergencias Médicas (SEM).
Esta nueva iniciativa pretende dar respuesta a una patología muy frecuente, que afecta a entre 50.000 y 70.000 personas en Cataluña, de las cuales aproximadamente un tercio sufren crisis de forma regular.
Hasta ahora, en Cataluña no existe un protocolo unificado para estos casos, como sí ocurre con los ictus o los infartos, lo que puede hacer que la atención varíe según la zona del territorio donde se resida. El objetivo del nuevo Código Crisis Epilepsia es lograr una respuesta más homogénea a nivel territorial frente al estatus epiléptico, una situación clínica que requiere una atención urgente.
El status epiléptico es una crisis epiléptica prolongada que puede tener una duración de más de cinco minutos o con convulsiones que se repiten sin que la persona recupere la conciencia entre ellas. Se trata de una situación grave que puede provocar daños cerebrales permanentes o incluso a la muerte si no se trata de forma oportuna y adecuada.
En este sentido, es necesario favorecer la detección precoz de los pacientes con estatus epiléptico, garantizar un acceso más rápido a la valoración por neurología y pruebas especializadas como el electroencefalograma (EEG) urgente, manteniendo la experiencia concentrada en centros acreditados y desarrollando circuitos asistenciales homogéneos en todo el territorio.
Jacint Sala Padró, del Servicio de Neurología del Hospital de Bellvitge, subraya que uno de los grandes objetivos de la experiencia piloto es contar con un registro lo más exhaustivo posible de los tiempos de activación, atención y administración de medicamentos de las personas que sufren una crisis o un estatus epiléptico, y los beneficios que les puede suponer una atención precoz.
«Sobre todo nuestra participación pasa por tener un buen registro del número de activaciones, del tiempo de atención inter y extrahospitalario y de la administración de medicamentos, y de que ocurre con el enfermo una vez se activa la atención, porque en muchos casos convive con otras patologías agudas», añade el neurólogo.
El Hospital de Bellvitge de L’Hospitalet atiende a unas 1.900 personas con epilepsia, y anualmente recibe unas 400 crisis urgentes y unos 90 estatus. Cabe destacar que un 60% de los casos de estatus son debuts de la enfermedad en personas sin ningún episodio previo, y que además es posible que tengan otras patologías asociadas.
Junto a Neurología, Urgencias es el otro servicio implicado directamente en el abordaje de las crisis y estatus epilépticos. Javier Jacob, jefe del Servicio de Urgencias de Bellvitge, considera que el desarrollo del proyecto supone un reto organizativo, «ya que requiere una respuesta rápida y coordinada ante una situación potencialmente tiempo-dependiente, en la que el acceso precoz al electroencefalograma puede ser determinante para el diagnóstico y el tratamiento del estado epiléptico».
Desde Salut, a través de CatSalut, y del Plan nacional de urgencias de Cataluña (PLANUC), se está trabajando con la Sociedad Catalana de Neurología para valorar la atención a las personas con crisis epilépticas graves, ya que una detección y tratamiento precoces pueden mejorar la evolución de estos pacientes.








