El seísmo, con el epicentro frente a la costa de Chiapas, activó los protocolos nacionales de emergencia y una alerta preventiva de tsunami que, horas después, se desactivó. Las autoridades siguen inspeccionando infraestructuras mientras se registran numerosas réplicas
México ha vuelto a demostrar su elevada preparación ante las emergencias sísmicas después de que ayer viernes un terremoto de magnitud 7,4 sacudiera el sur del país. El movimiento se originó frente a la costa de Chiapas, en el océano Pacífico, y fue detectado por el Servicio Sismológico Nacional (SSN) y confirmado por el United States Geological Survey (USGS).
El epicentro se situó aproximadamente a 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, a una profundidad de unos 10 kilómetros, circunstancia que contribuyó a reducir los efectos sobre las principales zonas urbanas.
Una respuesta inmediata de los servicios de emergencia
Inmediatamente después del terremoto, la Coordinación Nacional de Protección Civil, la Secretaría de Marina (SEMAR) y la Secretaría de la Defensa Nacional activaron los protocolos previstos para este tipo de emergencias.
Los equipos técnicos siguen inspeccionando hospitales, escuelas, puentes, carreteras y edificios públicos, mientras las autoridades insisten en que, hasta ahora, no se han confirmado víctimas mortales ni daños estructurales de consideración.
La alerta de tsunami queda desactivada
Como medida preventiva, el Centro de Alerta de Tsunamis de la Marina mexicana emitió una alerta ante la posibilidad de alteraciones del nivel del mar en la costa del Pacífico.
Tras varias horas de análisis, esta alerta se desactivó al comprobar que no existía ningún riesgo significativo para la población costera. Sin embargo, las autoridades han recomendado mantener la prudencia en las playas y en los puertos.
Más de ochenta réplicas
Los especialistas del Servicio Sismológico Nacional siguen registrando réplicas tras el seísmo principal. Algunas han superado la magnitud 6 aunque no han provocado nuevas afectaciones destacables.
Este fenómeno es habitual después de un gran terremoto y puede alargarse durante días o incluso semanas, mientras las placas tectónicas liberan y estabilizan la tensión acumulada.
El Cinturón de Fuego del Pacífico
El sur de México forma parte del conocido Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas geológicamente más activas del planeta.
En esta región convergen varias placas tectónicas, entre ellas la placa de Cocos y la placa Estadounidense, responsables de la intensa actividad sísmica que afecta periódicamente a países como México, Guatemala, Chile, Japón, Indonesia o Nueva Zelanda.
Los geólogos destacan que el hecho de que el epicentro fuera mar adentro ha sido determinante para que un terremoto de esta magnitud no haya provocado consecuencias mucho más graves.
Claudia Sheinbaum pide seguir sólo la información oficial
La presidenta Claudia Sheinbaum ha confirmado que el Gobierno federal sigue coordinando todos los dispositivos de emergencia y ha pedido a la ciudadanía que siga exclusivamente la información difundida por los organismos oficiales.
La Coordinación Nacional de Protección Civil mantiene un seguimiento permanente de la actividad sísmica y no descarta que se registren nuevas réplicas en las próximas horas.







