Según concluye un estudio elaborado por el Hospital de Sant Joan de Déu
El lugar de residencia de los niños tiene un impacto directo en sus oportunidades de relacionarse con el entorno natural y, en consecuencia, con su bienestar y desarrollo. Ésta es la conclusión del estudio elaborado por Suma Natura, el Instituto de Investigación Sant Joan de Déu y el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues a partir de una muestra de 2.898 escolares de 34 centros educativos catalanes.
Los resultados destacan que el 35,2% de los niños de entornos rurales presenta niveles muy buenos de conexión con la naturaleza, frente al 25,6% de los que viven en zonas urbanas. Para medir esta variable, los profesionales se han centrado en el disfrute del entorno natural, la empatía hacia los animales y los comportamientos de cuidado ambiental.
La investigación también apunta a que la presencia de elementos naturales no explica por sí sola las diferencias en el bienestar del alumnado. De hecho, centros con similares características ambientales pueden proporcionar experiencias muy diferentes a sus alumnos. Por eso, es esencial que se utilicen estos espacios exteriores con árboles y sombra para jugar y explorar.
La relación de los niños y niñas con la naturaleza también es diferente dependiendo del género. Según el estudio, las niñas tienen una mayor conexión con la naturaleza y un bienestar global ligeramente superior que los niños, con una media de bienestar de 71,9 puntos frente a los 70,8. Además mientras que la conexión con la naturaleza tiende a aumentar con la edad entre las niñas, disminuye entre los niños.
La responsable de la Unidad de Salud Medioambiental del Hospital San Juan de Dios, Elena Codina, ha explicado que «la naturaleza no actúa como un medicamento por el simple hecho de estar presente, lo importante es que forme parte de su vida cotidiana a través del juego, la exploración y experiencias para crear un vínculo».
«Garantizar estas oportunidades a todos los niños es una inversión en salud, bienestar y en el presente y futuro de nuestra sociedad», según Codina.








