Cerca de 100.000 personas permanecen afectadas por evacuaciones o confinamientos en los grandes incendios de Madrid y Ávila, que afrontan este domingo una jornada clave con la vuelta de los medios aéreos. Toledo ha sido incorporada a la emergencia de interés nacional y especialistas de los Bombers de la Generalitat participan en el dispositivo.
Los grandes incendios forestales que afectan a Madrid y Ávila continúan marcando la actualidad este domingo 26 de julio, ahora con Toledo incorporada oficialmente a la emergencia de interés nacional ante la evolución del fuego hacia Castilla-La Mancha.
El Gobierno ha ampliado a la provincia toledana la declaración que inicialmente afectaba a la Comunidad de Madrid y a Ávila. La decisión ha sido formalizada mediante una orden del Ministerio del Interior publicada este domingo en el Boletín Oficial del Estado.
La medida confirma que la emergencia ha adquirido una dimensión que supera los límites de una sola comunidad autónoma y que exige una coordinación conjunta de recursos procedentes de distintos territorios.
Mientras tanto, el incendio de la Sierra Oeste de Madrid continúa activo y sin estabilizar. La madrugada ha permitido, sin embargo, ganar algo de terreno frente a las llamas. La disminución de la velocidad de propagación ha facilitado que los equipos actuaran sobre diferentes frentes y reforzaran las líneas de control.
Con las primeras horas de luz también han vuelto los medios aéreos, después de que alrededor de 50 medios terrestres trabajaran durante la noche.
Toledo entra oficialmente en la emergencia nacional
El avance de los incendios ha provocado que Toledo quede incluida en el ámbito de la emergencia de interés nacional.
Madrid y Ávila se encontraban bajo esta declaración desde el 23 de julio debido a la gravedad de los incendios de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Burgohondo.
El incendio de Almorox, en Toledo, había formado parte además del complejo de fuegos que terminó configurando el gran incendio de la Sierra Oeste madrileña.
Con la ampliación de la declaración, el Ministerio del Interior mantiene la dirección de la emergencia y la Unidad Militar de Emergencias asume su dirección operativa. Este sistema permite coordinar los recursos estatales, autonómicos y locales movilizados en Madrid, Ávila y Toledo.
La prioridad continúa siendo proteger a la población y evitar que los frentes vuelvan a ganar intensidad durante las horas centrales del día.
Cerca de 100.000 personas evacuadas o confinadas
La dimensión humana de la emergencia continúa siendo enorme. Cerca de 100.000 personas han tenido que abandonar sus viviendas o mantenerse confinadas en Madrid y Ávila como consecuencia de los incendios.
La proximidad de las llamas a diferentes municipios ha obligado durante los últimos días a modificar repetidamente las órdenes de evacuación y confinamiento en función de la evolución de los frentes y del viento.
Los servicios de emergencia mantienen la recomendación de no acercarse a las zonas afectadas, evitar desplazamientos innecesarios y seguir las instrucciones oficiales.
El incendio madrileño continúa activo y sin estabilizar, aunque la disminución del avance durante la madrugada permite afrontar las primeras horas del domingo con mejores perspectivas que en jornadas anteriores.
Más de 21.000 hectáreas afectadas en Ávila
La provincia de Ávila sigue viviendo una situación especialmente complicada por el incendio iniciado en Burgohondo.
Las estimaciones sitúan la superficie afectada en aproximadamente 21.000 hectáreas, dentro de un perímetro de unos 112 kilómetros que ha alcanzado zonas del Valle del Alberche y del Valle del Tiétar.
El avance del fuego obligó durante el sábado a evacuar preventivamente diferentes localidades del Alto Tiétar.
Los equipos desplegados trabajan para asegurar los frentes, proteger los municipios y evitar una evolución que pueda aumentar la interacción con el complejo de incendios madrileño.
Las enormes columnas generadas por los fuegos y las condiciones meteorológicas de los últimos días han complicado unas tareas de extinción en las que participan recursos procedentes de numerosos puntos de España y del extranjero.
Los Bombers catalanes aportan analistas forestales
Cataluña también participa en el dispositivo. Los Bombers de la Generalitat enviaron un equipo de analistas forestales para colaborar en los incendios de Madrid.
Se trata de profesionales especializados en estudiar el comportamiento de los grandes incendios y anticipar su posible evolución en función de variables como el viento, la orografía, la vegetación disponible y la intensidad de las llamas.
Su trabajo facilita la planificación de las operaciones y la toma de decisiones en escenarios especialmente complejos, como el que se está produciendo en la Sierra Oeste.
La participación catalana se suma a las aportaciones realizadas desde otras comunidades autónomas y a la presencia de medios estatales e internacionales.
El viento seguirá siendo determinante
La reanudación de las operaciones aéreas abre una oportunidad para avanzar este domingo en la contención de los incendios, pero las autoridades insisten en que la situación continúa siendo grave.
Las altas temperaturas, la baja humedad y la incertidumbre sobre el comportamiento del viento seguirán determinando la capacidad de los equipos para consolidar las líneas de control.
Madrid y Ávila continúan concentrando los principales esfuerzos, pero la incorporación de Toledo a la emergencia nacional demuestra que los incendios han adquirido una dimensión territorial todavía mayor.
Las próximas horas serán clave para conocer si la mejora registrada durante la madrugada puede mantenerse y permitir que los equipos avancen en la estabilización de los frentes.







