La consejera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha apostado por reducir la tasa de alcoholemia hasta el 0,0 y por rebajar el umbral de velocidad a partir del cual se considera delito conducir. En una entrevista con la ACN, Parlon ha subrayado que la mayoría de los accidentes se deben al exceso de velocidad o al consumo de alcohol y drogas, además de la falta de descanso en lo que respecta a los vehículos de mercancías. “La mejor tasa de alcohol es la tasa cero, porque es la que nos evita la siniestralidad”, ha remarcado la consejera, que se ha mostrado “totalmente partidaria” de regularlo.
El pasado 18 de marzo, el Congreso de los Diputados descartó una proposición de ley del Gobierno central que pretendía reducir la tasa máxima de alcohol en la conducción hasta los 0,1 miligramos por litro de aire espirado o 0,2 gramos por litro en sangre para todos los conductores. Parlon ha considerado que la sensibilidad del ejecutivo del PSOE “es la adecuada” cuando propone esta reducción, pero incluso ha ido más allá y ha defendido la tasa 0,0.
“Nosotros trabajamos para concienciar a la ciudadanía de que no consuma alcohol ni drogas cuando coja el vehículo. Ni más ni menos, lo mejor es no consumir nada”, ha continuado Parlon, quien ha subrayado que una víctima mortal ya no es solo la persona que pierde la vida, sino el daño que esto causa a su familia. Es por ello que las últimas campañas de Tráfico recogen testimonios reales de personas que han perdido a un familiar.
Parlon ha reconocido que el número de accidentes de tráfico se ha reducido, pero ha insistido en que “no es suficiente”. “Una única víctima mortal es una muy mala noticia para el sistema”, ha concluido.
En los tres primeros meses del año han muerto en las carreteras interurbanas 22 personas, un 45% menos que en el mismo periodo de 2025. El 59% han sido colectivos vulnerables (9 motoristas, 1 ciclista y 3 peatones).
Parlon también se ha referido a la iniciativa del Gobierno central para reducir el umbral de velocidad a partir del cual se considera delito conducir. La consejera ha defendido esta medida y ha remarcado que es justamente lo que piden las asociaciones de familiares de víctimas. Parlon ha argumentado que el exceso de velocidad es “uno de los elementos que hace que los accidentes no solo sean graves, sino que sean mortales”. “El incremento de la mortalidad en los accidentes viene muy marcado por el exceso de velocidad”, ha concluido.
El Congreso aprobó en el mes de marzo la toma en consideración de una proposición de ley del PSOE que endurece el castigo por superar los límites máximos de velocidad. La medida propone reformar el Código Penal para que quienes conduzcan a una velocidad superior en 50 km/h en vías urbanas o en 70 km/h en interurbanas sean castigados con una pena de prisión de tres a seis meses, una multa de seis a doce meses o con trabajos comunitarios de 31 a 90 días. Hasta ahora, para considerarse delito era necesario sobrepasar en 60 km/h en vías urbanas y en 80 km/h en interurbanas la velocidad permitida. También plantean, en todos estos casos, retirar el carné de conducir por un mínimo de un año y un máximo de cuatro.
Las salidas de vía
La consejera ha remarcado que una parte importante de los accidentes se produce por salidas de vía, y esto habitualmente es fruto de una distracción o del cansancio del conductor por no haber realizado los descansos necesarios.
En cuanto al caso concreto de la AP-7, una de las vías con mayor siniestralidad y colas, Parlon ha recordado que en el futuro se realizarán obras, se mejorarán las salidas y se construirá un tercer carril entre l’Hospitalet de l’Infant y Amposta. A su juicio, esto permitirá que la autopista pueda estar “más oxigenada”, especialmente en lo que respecta a los vehículos de mercancías. “Pero lo importante es que seamos capaces, aparte de realizar estas mejoras en la infraestructura, de respetar los límites de velocidad y respetar los descansos”, ha remachado. Es por ello que ha recordado que se han ido introduciendo diferentes reducciones de velocidad en algunos tramos, como el tramo entre Calafat y Amposta.
Parlon ha descartado volver a introducir los peajes, y ha apostado por reforzar los controles de velocidad con radares y realizar campañas y pedagogía, especialmente con los conductores vulnerables.









