La iniciativa destaca la participación de las familias en el neurodesarrollo de los bebés ingresados
El Hospital Sant Joan de Déu ha puesto en marcha el programa «Leer piel con piel» para favorecer el neurodesarrollo de los bebés ingresados mediante la unión de la familia.
Contar un cuento a un hijo es un acto estrechamente ligado a la maternidad y la paternidad, un momento íntimo que fortalece el vínculo entre los más pequeños y sus padres. Sin embargo, cuando un bebé nace enfermo o prematuro y debe ser ingresado en cuidados intensivos, el sonido cariñoso y cálido de las palabras de sus seres queridos queda relegado a un segundo plano y el ruido de las alarmas y los silbidos de las máquinas gana protagonismo.
Para revertir esta situación, la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Sant Joan de Déu ha puesto en marcha esta iniciativa, que pretende fomentar la lectura en voz alta y así potenciar el vínculo familiar y favorecer el neurodesarrollo del bebé.
Alba Rivas, neonatóloga de la Unidad de Cuidados Intensivos de Sant Joan de Déu, explica que, en los primeros días de vida, muchas familias sienten dificultad para reconocerse en su nuevo rol. Leer a su hijo durante el contacto piel con piel, lo que llamamos método canguro y que lleva tiempo impulsándose desde la unidad, permite reconstruir este vínculo de forma natural, reduciendo la sensación de vulnerabilidad.
Diversos estudios han demostrado que la exposición temprana en la voz durante la hospitalización se asocia con mejoras en el neurodesarrollo, especialmente en el lenguaje. En este sentido, Alba Rivas destaca que «más allá del impacto a largo plazo, los efectos de la lectura en voz alta son inmediatos, ya que se estabilizan las constantes vitales del bebé». Por eso, el Hospital se ha sumado a esta iniciativa que ya se está llevando a cabo en otros centros.
La Unidad de Cuidados Intensivos, con la colaboración de familias y donaciones, está desarrollando una biblioteca neonatal multicultural con libros adaptados a distintos idiomas y culturas. Estos materiales se complementan con otros soportes como canciones o lecturas breves, siempre adaptados a la situación clínica del bebé.









