El consistorio da margen hasta el 1 de enero de 2027 para adaptarse a la nueva normativa
El Ayuntamiento de Tossa de Mar ha limitado las visitas guiadas al municipio a grupos de a lo sumo 25 personas para evitar la congestión en espacios como la Vila Vella. Se hará una excepción con grupos escolares, que el límite se estipulará en 30 personas aparte del tutor y el guía. Además, también prohíbe el uso de megáfonos y altavoces para realizar las explicaciones y apuesta por que los guías utilicen auriculares para reducir el impacto acústico que tienen las visitas al municipio. El consistorio da margen para adaptarse a la normativa hasta el 1 de enero de 2027. Mientras, la Policía Local realizará una campaña informativa a los guías para explicarles los cambios en la normativa.
El objetivo de los cambios es que se mantenga el atractivo turístico de las visitas guiadas que realizan a Tossa de Mar, especialmente en la Vila Vella, pero que las visitas comporten el mínimo de molestias posibles.
Por este motivo, las visitas guiadas podrán realizarse en grupos de a lo sumo 25 personas, aparte del guía turístico. La idea es que no haya tanta congestión de gente en determinados puntos mientras realizan explicaciones y que se haga una visita más cercana y fluida. En el caso de grupos escolares, este límite se levanta hasta las 30 personas además del tutor y del guía, para garantizar que no se divide un mismo grupo de clase.
Por otra parte, la ordenanza quiere dejar atrás algunos dispositivos ruidosos como altavoces y megáfonos que se utilizaban en determinadas visitas. Todos los sistemas que sirvan para amplificar la voz del guía quedarán restringidos porque el municipio considera que se genera «un ruido ambiental innecesario» en las calles.
Además, se establece un marco de corresponsabilidad entre las empresas organizadoras de las visitas y profesionales velarán por el respeto de la normativa local. Si no lo hicieran, cometerán una infracción de carácter grave en la ordenanza de civismo.
Desde el Ayuntamiento han arrancado una campaña informativa y sensibilización sobre los cambios de la normativa. Además, dan un período de adaptación a las agencias de viajes, operadores y guías para que puedan prever y reconfigurar las visitas siguiendo la ordenanza.








