La remodelación integral recuperará la unidad arquitectónica de la infraestructura, abrirá el módulo A e incorporará nuevos espacios de confort, tecnología y movilidad sostenible
La Terminal T2 del aeropuerto de El Prat afrontará la mayor remodelación de su historia desde el inicio de su construcción en 1963. Aena ha presentado un proyecto de transformación integral que contará con una inversión prevista de 153,4 millones de euros entre los años 2027 y 2031 y que tiene como objetivo adaptar la infraestructura a las necesidades operativas, comerciales y de movilidad de las próximas décadas.
La directora del aeropuerto, Eva Valenzuela, ha explicado que se trata de la intervención más profunda en la terminal desde las actuaciones vinculadas a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Sin embargo, el proyecto no busca modificar la esencia arquitectónica de la T2, sino recuperar la coherencia de un conjunto que ha ido evolucionando durante más de 60 años.
La Terminal T2 no fue concebida como un único edificio, sino como resultado de diversas fases constructivas que han permitido dar respuesta al crecimiento de la actividad aeroportuaria. Esta evolución ha incrementado la capacidad de la infraestructura, pero también ha generado una configuración diversa que ahora quiere integrarse con una nueva imagen más homogénea y funcional.
La remodelación permitirá coser los distintos espacios de la terminal y ofrecer a los pasajeros una experiencia más moderna, coherente y fácil de interpretar, manteniendo al mismo tiempo la identidad arquitectónica de uno de los edificios más emblemáticos de la historia aeroportuaria estatal.
El programa de actuaciones incluye la renovación de elementos electromecánicos, la adaptación del Sistema de Inspección de Equipajes de Bodega (SIEB), la modernización integral de los espacios interiores y diversas mejoras generales de la terminal. Las obras se ejecutarán de forma progresiva para garantizar la continuidad de la operativa habitual y reducir las posibles afectaciones a los pasajeros.

Uno de los grandes ejes del proyecto será la creación de un nuevo recorrido longitudinal que vertebrará la experiencia de los usuarios tanto en el interior como en el exterior de la terminal. Entre las actuaciones más visibles se encontrará la renovación de la fachada principal de la T2B, con nuevos materiales, más entrada de luz natural y una imagen más actualizada que recuperará los valores arquitectónicos originales.
El entorno exterior también experimentará una transformación destacada con la reorganización de los viales, la mejora de los itinerarios peatonales y la creación de un gran eje paisajístico inspirado en el paisaje mediterráneo, con especies vegetales como palmeras, olivos, cipreses y romero. Su objetivo es convertir los espacios entre módulos en recorridos más agradables e integrados.
Una de las actuaciones más significativas será la reapertura y plena integración del módulo A, que actualmente se utiliza principalmente para llegadas. La recuperación de este espacio permitirá reforzar la capacidad operativa de la T2 y reincorporar una zona estratégica al funcionamiento habitual de la terminal.
Este ámbito también incluirá la recuperación del aparcamiento situado frente a la fachada y facilitará el desarrollo de un nuevo hotel aeroportuario de cuatro estrellas con cerca de 300 habitaciones, adjudicado recientemente. La zona incorporará nuevos espacios verdes y áreas de estancia como transición entre terminal, hotel y aparcamiento.
La remodelación también reforzará la intermodalidad de la T2 con una mejor integración de las conexiones ferroviarias existentes y de la futura línea R-Aeropuerto. La renovación de la señalización, la instalación de mapas interactivos, la mejora de la iluminación y la actualización de los elementos electromecánicos facilitarán los desplazamientos de los pasajeros.

En su interior, la intervención prevé una renovación integral de los techos, pavimentos, revestimientos, mobiliario, iluminación y sistemas de información. La Rambla de la T2 recuperará su papel central como espacio vertebrador de la terminal, con nuevas zonas de descanso, trabajo y exposición que mejorarán su experiencia durante los tiempos de espera.
Los controles de seguridad también dispondrán de mayor espacio y tecnología gracias a la reordenación de los accesos ferroviarios ya la construcción de un nuevo voladizo en la fachada. La zona de espera previa a los filtros de control se ampliará e incorporará equipos de última generación que facilitarán los procesos de inspección.
La sostenibilidad será otro de los ejes principales de la intervención. El proyecto incluye la sustitución de sistemas de iluminación por tecnología LED, la regulación digital de los consumos, un mejor aprovechamiento de la luz natural, nuevas zonas ajardinadas, la renovación del carril bici, una mayor infraestructura de recarga eléctrica y una mejor conexión con el transporte público.







