El año pasado la Agència Catalana del Consum recibió casi 20.000 quejas
La Agència Catalana del Consum recibió el año pasado un total de 19.380 reclamaciones, de las cuales cerca de la mitad fueron por incidencias en servicios básicos, como suministros del hogar, telefonía e internet, transportes y servicios financieros y de seguros.
Casi el 52% de las incidencias gestionadas se resolvieron por vías extrajudiciales, el 43,3% por acuerdo de mediación y el 8,4% con laudo arbitral.
En cuanto a la labor de control del mercado, se han realizado 6.759 inspecciones, se han retirado del mercado 13.029 productos inseguros y se han impuesto 905 sanciones por un importe global de 7,7 millones de euros.
Éstos son algunos de los datos que se desprenden del balance de actuaciones del organismo dependiente del Departament d’Empresa i Treball.
En cuanto a las empresas con más reclamaciones, Endesa Energía ha sido la empresa más reclamada de 2025 con un total de 1.428 incidencias, 362 más que en 2024. La operadora de telefonía Orange se sitúa como la segunda empresa con más reclamaciones, con 472 –respecto de las 448; Energía XXI, empresa del grupo Endesa, fue la tercera con más reclamaciones, con un total de 386 incidencias; mientras que la empresa energética Edistribución ocupa la cuarta posición con 376 reclamaciones.
La aerolínea Ryanair entra en la lista de las 10 compañías con más reclamaciones, con un total de 294; Naturgy ha acumulado 277; Telefónica ha recibido 268 y Vueling reduce prácticamente a la mitad el número de reclamaciones, con un total de 264 –respecto a las 419 del año 2024–.
Por último, Media Markt y la empresa de venta por internet de productos de tecnología Allzone entran en la lista de las más reclamadas, con 260 y 278 reclamaciones respectivamente.
El director de la Agencia Catalana del Consumo, Isidor Garcia, ha asegurado que «la labor de inspección que se hace desde la Agencia Catalana de Consumo es primordial para corregir las malas prácticas del mercado y defender los intereses de los consumidores, pero también para garantizar una competencia justa entre las empresas y proteger el tejido empresarial que cumple de aquel que no lo hace bien».







