Según un estudio del ISGlobal, los hombres jóvenes son más vulnerables que las mujeres
La combinación de partículas de la contaminación atmosférica están asociadas a 146.500 muertes prematuras anuales en Europa, según un estudio elaborado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación ”la Caixa”, en colaboración con el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación. De esta forma se proporciona la primera estimación a escala europea de la mortalidad a corto plazo asociada a los efectos combinados de múltiples contaminantes en 31 países europeos.
Los resultados, publicados en Nature Health, apoyan el desarrollo de sistemas de alerta temprana basados en el impacto para ayudar a proteger a la población de los efectos de la contaminación atmosférica.
Aunque la carga global sobre la salud está dominada por la exposición a largo plazo, la contaminación del aire a corto plazo puede desencadenar respuestas fisiológicas agudas, como la inflamación sistémica, el desequilibrio autonómico y el aumento de la coagulación sanguínea, que incrementan el riesgo de mortalidad en los siguientes días. Estudios recientes han demostrado que los niveles diarios de contaminación están vinculados a incrementos diarios a corto plazo de la mortalidad, pero persisten importantes limitaciones.
La mayoría de investigaciones se centran sólo en las ciudades, dejando de lado las zonas periurbanas y rurales; ya menudo no tienen en cuenta las diferencias regionales en la vulnerabilidad (como la edad, la salud de base, el estatus socioeconómico o el entorno) ni la toxicidad de la contaminación del aire. Además, los contaminantes se analizan habitualmente por separado, lo que dificulta comprender sus efectos combinados.
“Nuestro estudio abordó estas limitaciones combinando datos diarios sobre los principales contaminantes del aire en Europa con la nueva base de datos de mortalidad del proyecto EARLY-ADAPT del Consejo Europeo de Investigación (ERC), que cubre a toda la población de 31 países que representan a más de 530 millones de personas”, explica Zhao-Yue Chen, investigador. «Esto permite un análisis más preciso de cómo la exposición a corto plazo a los principales contaminantes afecta de manera diferente a las personas según la edad, el sexo y la causa de muerte». El estudio analizó cerca de 89 millones de muertes registradas entre 2003 y 2019 en 653 regiones europeas.
Del resultado se desprende que los hombres jóvenes son más vulnerables que las mujeres “probablemente a causa de una mayor exposición oa la aparición más precoz”. Sin embargo, el análisis del centro de investigación ha puntualizado que, especialmente a partir de los 85 años, el patrón cambia.







