La policía ha denunciado a un hombre por incumplimiento de los derechos y el bienestar animal
Los Mossos d’Esquadra han denunciado a un hombre de 32 años por incumplimiento de los derechos y el bienestar animal en una finca de Sant Esteve Sesrovires. Los agentes localizaron y decomisaron a 180 corderos vivos en condiciones higiénicas muy deficientes. Además, hallaron indicios de posibles sacrificios de los animales fuera de mataderos autorizados.
La actuación se inició a raíz de una comunicación efectuada por agentes de Seguridad Ciudadana de la comisaría de Martorell y la Policía Local de Sant Esteve Sesrovires, que alertaron sobre posibles irregularidades relacionadas con la tenencia de ganado ovino en una finca agraria del municipio.
Una vez en el lugar, los agentes de la unidad regional de medio ambiente con la colaboración de Mossos d’Esquadra de Martorell y Policía Local de Sant Esteve Sesrovires, inspeccionaron la finca, donde localizaron tres espacios diferenciados destinados al alojamiento de rebaños. Paralelamente, detectaron dos puntos en los que existían indicios compatibles con la realización de sacrificios de animales fuera de los mataderos autorizados.
En una de las zonas inspeccionadas, los agentes localizaron cerca de un centenar de pieles de cordero, así como abundantes restos orgánicos derivados de la actividad de sacrificio. Las evidencias apuntaban a una actividad reiterada en condiciones higiénicas y sanitarias gravemente deficientes.
Durante la inspección se intervinieron un total de 180 corderos vivos. Los agentes comprobaron que los animales no disponían de los correspondientes crótalos auriculares por su identificación, obligatorios para garantizar la trazabilidad, así como deficientes condiciones higiénicas.
En el transcurso de la actuación se identificaron a ocho personas presuntamente vinculadas con la actividad desarrollada en la finca. Como resultado de las gestiones practicadas, una de ellas fue denunciada por irregularidades en sanidad y bienestar animal.
Ante la situación constatada, los agentes coordinaron las actuaciones con los servicios veterinarios oficiales del Departamento de Agricultura y Ganadería, que asumieron la gestión del comiso y la retirada de los animales con el objetivo de garantizar su protección.







