Financiado con fondos Next Generation, el estudio identifica patrones de acceso y uso del Parque y sienta las bases para mejorar la conectividad y la ordenación de los desplazamientos
El Parque del Garraf ha presentado su Plan de movilidad, un documento estratégico que analiza los hábitos de desplazamiento de los visitantes y plantea actuaciones para mejorar la accesibilidad, seguridad vial y sostenibilidad de los desplazamientos dentro de este espacio natural protegido.
Financiado con fondos europeos Next Generation, el estudio recoge datos sobre accesos, aparcamientos, uso del vehículo privado, transporte público y movilidad a pie y en bicicleta, así como los distintos perfiles de visitantes del Parque.
El estudio pone de manifiesto que el vehículo privado sigue siendo el principal medio de acceso, mientras que la movilidad activa y el transporte público todavía presentan márgenes de mejora. El documento también identifica varios puntos de conflicto relacionados con la convivencia entre vehículos motorizados, ciclistas y peatones, especialmente en la pista asfaltada principal y en algunos accesos al parque.
El estudio constata que más del 50% de los visitantes acceden al Parque por la pista de Rat Penat, principal puerta de entrada del espacio natural. Por lo que respecta a la procedencia, más del 30% provienen de Barcelona, casi el 20% de Castelldefels y cerca del 10% de Sitges. El diagnóstico también muestra una fuerte dependencia del vehículo privado, que representa cerca del 80% de los accesos al Parque. Alrededor del 9% de los visitantes llegan en bicicleta y un porcentaje similar en transporte público, mientras que los accesos a pie son muy reducidos.
Entre las principales problemáticas detectadas destaca la seguridad vial. Aunque el tráfico es bajo, velocidades moderadas y accidentes poco frecuentes, muchos usuarios perciben inseguridad al compartir la pista asfaltada principal con vehículos motorizados, ciclistas y peatones. También se han identificado episodios puntuales de saturación de aparcamientos, que favorecen el estacionamiento en los arcenes y el acceso por zonas poco seguras. El estudio señala igualmente algunos usos inadecuados (como los botellones) por la noche en miradores y zonas apartadas, la pernoctación de vehículos dentro del Parque o la circulación de motos y bicicletas por itinerarios no autorizados.
El Plan de movilidad apuesta por mejorar la conectividad, fomentar alternativas al vehículo privado, reforzar la seguridad vial y ordenar los accesos y aparcamientos, con el objetivo de avanzar hacia una movilidad más sostenible, segura y compatible con la conservación de los valores naturales del Parque del Garraf.







