Se realizan en vías con elevada intensidad de tráfico, como la AP-7, la AP-2 o la C-25
Los Mossos d’Esquadra intensifican los controles de vehículos de categoría 3, es decir, aquellos destinados al transporte de más de nueve pasajeros, en esta época del año, coincidiendo con uno con mayor volumen de tráfico. Los dispositivos específicos se realizan en vías donde existe una elevada circulación, como la AP-7, la AP-2 o la C-25.
Estos controles aleatorios tienen como objetivo que ni empresas ni conductores bajen la guardia en cuanto al mantenimiento y buen estado de vehículos, así como el respeto a las horas de descanso reglamentarias.
Los controles tienen como objetivo revisar distintos aspectos, tanto relacionados con el vehículo como con los conductores. Entre otros elementos, se comprueba la documentación, estado técnico de los vehículos o el cumplimiento de los tiempos de conducción y descanso.
Precisamente, los mossos han introducido una modificación en estos dispositivos, ya que una de las infracciones detectadas con mayor frecuencia es el incumplimiento de las horas obligatorias de descanso, lo que supone para la empresa sanciones que pueden elevarse hasta los 1.000 euros. Por ello, se han ampliado de 298 a 56 los días destinados a estos controles de descanso de conductores.
El jefe del Área Regional de Tráfico de la región policial Metropolitana Sur, Marc Paxot, ha incidido en que el transporte en autobús es uno de los más seguros en movilidad rodada «pero no por eso debemos dejar de hacer estos controles para la seguridad de todos».
Este tipo de dispositivos se llevan a cabo de forma específica una vez al mes, aparte de los controles rutinarios que se realizan a diario.







