La iniciativa se dirige a mayores de 65 años
La llamada soledad no deseada es un problema global en crecimiento en nuestra sociedad vinculado al proceso de modernidad y al individualismo que afecta cada vez más a las sociedades modernas. Este fenómeno, acentuado por la pandemia de la covid-19, impacta en personas de todas las edades. Con el fin de combatirla, la Generalitat, con la colaboración de la Federación de Asociaciones de Personas Mayores de Catalunya y la Fundación Social Obra de María, ha puesto en marcha el proyecto ‘Previniendo la Soledad no Querida’, una iniciativa comunitaria dirigida a personas mayores de 65 años.
El despliegue empezará con una prueba piloto en el territorio del Barcelonès Nord y Maresme. El proyecto cuenta con la estrecha colaboración de diversos ayuntamientos, centros de salud, servicios sociales, entidades y una red de voluntariado.
La gerente de la Región Sanitaria Barcelona Metropolitana Norte, Candela Calle, ha apuntado que «la soledad no deseada se ha convertido en uno de los principales retos sociales y de salud pública de nuestro tiempo» y ha felicitado la puesta en marcha de iniciativas para combatirla.
Calle también ha destacado la importancia de implicar a los centros de atención primaria y al mundo municipalista en el proyecto.
En Catalunya se estima que cerca de un 44% de las personas mayores sufren sus efectos, con consecuencias directas en la salud física, emocional y cognitiva. Ante esta realidad, el programa propone un modelo de intervención comunitaria, con la colaboración de una red de voluntariado, que ofrece soporte emocional y social a las personas mayores en situación de riesgo o soledad.
Actualmente, el proyecto está implantado en una decena de municipios de la Región Sanitaria Barcelona Metropolitana Nord como Arenys de Mar, Arenys de Munt, Argentona, Sant Andreu de Llavaneres, El Masnou y Cabrera de Mar y se está trabajando para llevarlo a otras localidades del Maresme y del Barcelonès Nord.







