La investigación sobre el presunto tráfico de influencias y blanqueo de capitales en torno a José Luis Rodríguez Zapatero ha abierto un frente nuevo e inesperado. La constructora Aldesa, controlada por capital chino, fue registrada por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal el 20 de mayo, un día después de que el juez José Luis Calama levantara el secreto de sumario del caso Plus Ultra. El juez investiga a las dos empresas en el mismo auto, y el paralelismo entre ellas es difícil de ignorar.
Plus Ultra tuvo graves problemas económicos, contrató a la consultora Análisis Relevante, y esta pagó cientos de miles de euros a Zapatero y sus hijas. El gobierno rescató a la aerolínea con 53 millones de euros públicos. Aldesa recorrió un camino parecido: entre 2021 y 2023 abonó 127.050 euros a esa misma consultora por supuestos trabajos de asesoramiento estratégico. Después recibió una línea de avales de 130 millones de euros a través de la Compañía Española de Seguros de Créditos a la Exportación, además de contratos públicos por decenas de millones adjudicados por ADIF y la Dirección General de Carreteras. Dos empresas, la misma consultora, el mismo expresidente.
Dimisiones precipitadas en la empresa de Riquelme
El registro policial tuvo efectos inmediatos en el grupo Cox, la empresa de energías renovables de Enrique Riquelme. Dos ex directivos de Aldesa que se habían incorporado a Cox en 2024 renunciaron a sus cargos en cuestión de días, con una precipitación que no pasó desapercibida.
El 7 de mayo, Miguel López de Foronda, ex director financiero de Aldesa durante más de una década, dejó la vicepresidencia de Administración y Finanzas de Cox. Alegó «motivos personales», pocos días después de que saliera a la luz la conexión entre Aldesa y Análisis Relevante. El 20 de mayo, Alejandro Fernández, ex director general de Aldesa, abandonó el consejo de administración de Cox, veinticuatro horas exactas después del registro policial, argumentando que sus compromisos profesionales no le permitían dedicarse suficientemente al cargo. Las dos salidas se produjeron justo antes de la junta de accionistas de Cox, prevista para el viernes.
Riquelme, máximo accionista de Cox, es el nombre que ha sonado con más fuerza como posible rival de Florentino Pérez en las próximas elecciones a la presidencia del Real Madrid. Mañana mismo debe anunciar si se presenta.
Un historial de conexiones incómodas
No es la primera vez que Cox aparece vinculada al entorno de Zapatero. En julio de 2025, la compañía tuvo que cancelar el fichaje del expresidente de la Audiencia Nacional José Ramón Navarro como secretario del consejo de administración. Trascendió que Navarro, amigo de Zapatero, había filtrado resoluciones judiciales reservadas al gobierno e indagado si el expresidente estaba siendo investigado por sus relaciones con Venezuela.
El contrato que investiga el juez
Según el auto de la Audiencia Nacional, Aldesa y Análisis Relevante firmaron un contrato en octubre de 2021 por el que la constructora pagaba 5.000 euros al mes más IVA. A cambio, la consultora le buscaba oportunidades de negocio y acceso a contratos públicos. Los pagos llegaron a los 127.050 euros en total, aunque el contrato preveía un importe superior. El juez Calama investiga si ese mecanismo fue el instrumento de una red organizada de tráfico de influencias. El patrón se repite. Las preguntas, también.







