El FC Barcelona ganó el sábado por la noche en Osasuna por 1-2 en un partido duro y espeso que se decidió en los últimos diez minutos. Los goles de Lewandowski en el minuto 80, de Ferran Torres en el 86 y la réplica de Raúl García en el 88 convirtieron el tramo final en una auténtica montaña rusa. Con ocho minutos de añadido y los rojillos volcados hacia delante, el Barça aguantó bajo la lluvia y ahora está a un paso del campeonato.
La condición es sencilla: si el Real Madrid no gana este domingo en el campo del Espanyol en el RCDE Stadium, el Barça será matemáticamente campeón con cuatro jornadas de margen. La diferencia actual es de catorce puntos, con quince todavía en juego para el conjunto blanco. El alirón, si no llega hoy, parece cuestión de días.
Una primera parte de Osasuna para no olvidar
El planteamiento de Alessio Lisci sorprendió. Con el 29% de posesión, los navarros no se cerraron ni presionaron en exceso: eligieron una vía intermedia y encontraron espacios para hacer daño. La velocidad de Raúl Moro por la banda derecha del Barça y la calidad del delantero croata Ante Budimir fueron las principales amenazas de una primera mitad que Osasuna podría haber terminado ganando.
Budimir, de 34 años, firmó las dos mejores ocasiones del partido antes del descanso. En el minuto 36 culminó una carrera de treinta metros driblando a Cancelo y Gerard Martín, pero el balón se estrelló en el palo. Dos minutos después, aprovechando una pérdida de Dani Olmo, forzó una parada de Joan García con un disparo desde la frontal. El Barça tenía el balón pero no inquietaba: las acciones ofensivas terminaban en centros sin peligro y la conexión entre Pedri y Dani Olmo era prácticamente inexistente.
Flick mueve ficha y Lewandowski decide
Hansi Flick hizo un triple cambio en el minuto 62: De Jong, Ferran Torres y Rashford entraron por Gavi, Olmo y Roony. La fórmula del doble 9 con Lewandowski y Ferran, y Rashford por la derecha, cambió la cara del equipo.
El gol llegó en el minuto 80. Rashford centró desde la banda derecha y Lewandowski remató de cabeza para hacer el 0-1. Seis minutos más tarde, Fermín habilitó a Ferran Torres, que no perdonó y puso el 0-2. Parecía sentenciado, pero Osasuna nunca se rinde: Bretones centró desde la izquierda y Raúl García cabeceó para hacer el 1-2 en el minuto 88. Aún hubo ocho minutos de añadido con los rojillos yendo a por todas, incluso con el portero Sergio Herrera en la última jugada, pero el Barça resistió.
Lewandowski, que había pasado casi desapercibido en la primera parte, fue determinante al final. El futuro del delantero polaco en el Camp Nou es incierto: el club no ha confirmado su continuidad y la edad juega en su contra, pero goles como el del sábado no los marca cualquiera.
Koundé no pudo jugar y Lamine Yamal sigue lesionado
Flick tuvo que gestionar algunas ausencias importantes. Jules Koundé, sancionado, se quedó en Barcelona y Eric García ocupó el lateral derecho. Lamine Yamal sigue lesionado y Roony Bardghji repitió por la derecha en ataque. Raphinha, recién recuperado de una lesión, comenzó en el banquillo, igual que Marc Bernal. Fermín López y Gavi fueron titulares en sus posiciones habituales.
La victoria desató la celebración en la afición visitante con cánticos de campeones, campeones en El Sadar, que encendió a los aficionados locales. Los jugadores festejaron el segundo gol con una euforia poco habitual en un marcador tan ajustado.
Ahora todo depende del Real Madrid. Si hoy no gana en Cornellà, el Barça podrá celebrar la Liga sin necesidad de jugar. Sería el primer título liguero azulgrana desde la temporada 2022-23, y Flick habría demostrado que su modelo de presión y juego vertical, incluso en una noche tan complicada como la de Pamplona, acaba dando sus frutos.







