Superan en más de la mitad la media catalana
Alella es, por primera vez, el municipio de Catalunya con el mayor nivel de renta por habitante, entre los municipios de más de 1.000 habitantes, según el Institut de Estadística de Catalunya (Idescat). Este municipio, con una renta per cápita de 35.425 euros en 2023 junto a Matadepera (34.766 euros), Sant Just Desvern (33.256) y Cabrils (31.280), supera en más de un 50% la media catalana (20.789). Les siguen Sant Cugat del Vallès, Tiana y Teià.
En el otro extremo, hay 5 municipios con una renta por habitante inferior al 70% de la media catalana: Santa Margarita de Montbui (14.390 euros), El Perelló (14.198), Castelló d’Empúries (14.136), Lloret de Mar (14.009) y Salt (13).
El Barcelonès, con 23.632 euros, sigue siendo la comarca catalana con la renta familiar disponible bruta por habitante más elevada en 2023, superando en un 13,7% la media catalana. Le siguen las comarcas del Vallès Occidental (21.314 euros), el Baix Llobregat (21.188), el Garraf (20.950) y el Maresme (20.916). En el otro extremo, hay 7 comarcas con un nivel de renta inferior al 80% de la media catalana, concretamente el Priorat (16.611 euros), el Baix Ebre (16.459), el Alt Urgell (16.310), el Alt Empordà (16.222), la Noguera (16.203), la Terra Alta (16.072) i el Montsià (15.287).
El Idescat publica por primera vez información de la renta por habitante del Lluçanès, comarca creada en el año 2023. En este sentido, la renta por habitante del año 2023 es de 20.082 euros, un 3,4% por debajo de la media catalana.
Las rentas salariales son el principal ingreso de las familias en todos los municipios y representan el 60,8% de los principales recursos de las familias de Cataluña, mientras que los ingresos procedentes del excedente bruto de explotación representan el 18,8% y los derivados de las prestaciones sociales el 20,4%. El análisis de la distribución de los recursos muestra diferencias entre los municipios. Así, en el caso de los municipios con mayor renta por habitante, las proporciones de remuneración de asalariados son bastante más elevadas que en los municipios con menor renta, y por el contrario ocurre con las prestaciones sociales, donde los municipios de rentas bajas tienen porcentajes más elevados de ingresos procedentes de prestaciones sociales.







