Actualmente es uno de los principales centros sanitarios, universitarios y de investigación biomédica del Estado
El pleno del Ayuntamiento de Badalona ha aprobado de forma inicial la modificación del Plan General Metropolitano (PGM) que permitirá la ampliación del campus del hospital Germans Trias i Pujol, Can Ruti.
El gobierno municipal ha asegurado que el proyecto se ha trabajado desde prácticamente el inicio del mandato con el objetivo de potenciar el ‘hub’ sanitario de Germans Trias, una acción para proteger la montaña y ordenar los espacios y usos con criterios que permitan que la actividad económica y sanitaria siga creciendo con respecto al entorno.
El alcalde, Xavier Garcia Albiol, ha anunciado, por su parte, que está prácticamente cerrado con la Generalitat el proyecto para trasladar las consultas externas del hospital Can Llamas.
El objetivo de la modificación es establecer un orden en un entorno donde se llevan a cabo tareas relacionadas con la sanidad, así como con la investigación y la docencia, y donde, entre otros, se encuentra la sede del Instituto Guttmann y el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras. Se trata de plantear el futuro del campus para las próximas décadas para concentrar el espacio destinado a equipamientos y garantizar la protección de torrentes, rieras y bosques, así como las masías y todo el entorno forestal de la Cordillera de Marina.
El alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, ha explicado que ésta es «la mayor transformación de ciudad desde el año 2003, hace 23 años», cuando se aprobó la modificación del PGM para el desarrollo del Port y del barrio del Gorg. «No estamos iniciando sólo la aprobación de este Plan General Metropolitano, sino que estamos decidiendo cuál es la Badalona que queremos para las próximas generaciones y cómo transformar esta ciudad», ha señalado el alcalde.
«No sólo estamos invirtiendo en urbanismo. Estamos invirtiendo en el futuro económico y social de nuestra ciudad», ha concluido Albiol.
Así, se pone orden a unos 370.000 metros cuadrados de techo que deben hacer posible que la actividad de este polo sanitario crezca, pero, a su vez, queden protegidos espacios como las masías de Can Miravitges o Ca l’Arquer, así como la riera de Pomar.
De esta forma, se destinarán 195.000 metros cuadrados de techo a usos sanitarios o 40.000 a la investigación y la docencia, entre otros.






