La aprobación de los presupuestos de la Generalitat para 2026 en un Consell Executiu extraordinario celebrado este viernes ha tenido una respuesta inmediata del Ayuntamiento de Barcelona. El alcalde Jaume Collboni ha comparecido en rueda de prensa para celebrar la noticia y ha concretado lo que supone para la ciudad: 606,5 millones de euros en inversiones que hasta ahora estaban paralizadas. Las cuentas han podido salir adelante gracias al apoyo de ERC y los Comuns al Govern de Illa.
Collboni ha subrayado que el acuerdo es coherente con lo que el Ayuntamiento ha ido pactando con la Generalitat en las sucesivas comisiones bilaterales, la última de las cuales se centró en la renovación urbana del Besòs. También ha puesto en valor que los nuevos presupuestos sean fruto de un acuerdo de carácter progresista.
La inversión, repartida en tres ámbitos
Los 606,5 millones se distribuirán en tres bloques. El primero, de 207 millones, irá a proyectos que dependen directamente de la Generalitat: 70 millones para equipamientos sanitarios, 30 millones para nuevas residencias y 33 millones para nuevos centros educativos. El segundo bloque, de 29,5 millones, se destinará a proyectos municipales que el Govern catalán financia de manera directa, principalmente la construcción de 1.500 nuevas viviendas.
El tercer bloque es el más voluminoso: 304 millones destinados a nuevas inversiones de la Generalitat con aportación municipal. Entre los proyectos incluidos figuran la renovación del MNAC, con 60 millones; la ampliación del MACBA, con 5 millones; la mejora del Mercat de les Flors, con 4 millones; la regeneración del Besòs-Maresme, con 150 millones; y la conexión del tranvía por la Diagonal, con 85 millones.
Quince años de abandono que llegan a su fin
Collboni ha aprovechado la comparecencia para contextualizar el alcance del acuerdo. El alcalde ha defendido que los nuevos presupuestos rompen con años de abandono inversor de la Generalitat en Barcelona, una dinámica que se había ido consolidando durante los últimos quince años. «La ciudad volverá a tener las inversiones que los barceloneses necesitan, especialmente las de carácter social, educativo y de transporte», ha dicho.
Algunos de los proyectos que ahora podrán avanzar llevaban tiempo completamente atascados. El futuro CAP de la Barceloneta ya tenía el solar adjudicado pero no podía iniciar las obras; el futuro CAP del Congrés-Indians tampoco había podido convocar la licitación pese a tener el terreno disponible. En educación, las escuelas Entença, Gaia y Xirinacs podrán por fin iniciar su construcción. En vivienda, el presupuesto permitirá continuar con las once promociones del Incasòl en marcha. Y en movilidad, el metro podrá seguir ampliando la red mientras el tranvía avanza hacia la conexión por la Diagonal, un proyecto que lleva años esperando.
Los presupuestos, aprobados en Consell Executiu, todavía deberán superar la votación en sesión parlamentaria, prevista para el mes de julio.







