Las obras arrancarán el 29 de septiembre y las exposiciones previstas para finales de año pasarán a 2027
El Museu Tàpies cerrará al público a partir del 29 de septiembre durante tres meses por una reforma “profunda” de los espacios de entrada. Las obras previstas pretenden implementar «nuevas formas de relación y diálogo con todos los públicos» y tienen como objetivo mejorar la experiencia del visitante. Para garantizar la seguridad de los visitantes, se aplazará la programación expositiva prevista para final de año, que pasará al 2027. La programación pública y educativa continuará en otras sedes. Las sesiones de los ciclos ‘Siguiendo el Sol’ se mantienen en la terraza del Calcetín del museo y las ‘Las Sillas de Tàpies’ se harán en otros lugares de Barcelona como la Caldera o la Universidad Pompeu Fabra.
La finalidad es mejorar la experiencia del visitante. Por eso, se hará una “reforma profunda” de los espacios de recepción y tienda. El proyecto permitirá ampliar y organizar estas zonas de acceso para acoger a los visitantes y los grupos de todas las edades que visitan las exposiciones y que participan en las actividades de programas públicos y educación, además de mejorar la información disponible para todos los visitantes.
Además, el proyecto permitirá implementar un nuevo sistema de señalización e información en el museo alineado con la nueva marca e imagen de la institución, diseñada por Hermanos Berenguer, para facilitar la orientación de los visitantes a todos los espacios del museo. También se mejorará la accesibilidad y sostenibilidad del edificio.
La ubicación de esta reforma y las características del espacio de acceso dificultarán las visitas al museo, que cerrará al público durante tres meses para garantizar la seguridad de las personas.
Por eso, la inauguración de las exposiciones dedicadas a la relación entre Antoni Tàpies y Pere Portabella; a la artista sudafricana Penny Siopis ya Cristina Lucas se aplaza a principios de 2027.







