El presidente reivindica a Cataluña como «un solo pueblo»
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha reivindicado la convivencia de Catalunya y la unidad de acción para hacer frente a los retos «cruciales». «En Catalunya somos y queremos seguir siendo un solo pueblo», ha dicho en su discurso institucional con motivo de la Diada. En este sentido, ha añadido que «nadie es más catalán que nadie» y que «no se puede permitir que nada ni nadie ponga en peligro la convivencia». «En nuestro país, el odio no tiene cabida», concluyó.
El jefe del ejecutivo catalán ha hecho un llamamiento para trasladar el «sentido de país» a la educación, la vivienda, las infraestructuras o la nueva financiación. Ámbitos «cruciales» que, según Isla, durante «demasiado tiempo» no han recibido los recursos adecuados.
El sentimiento compartido de pertenencia ha sido uno de los principales mensajes del discurso institucional. «Sentimos orgullosos de nuestra capacidad, admirable y admirada en todo el mundo, para que personas nacidas en diferentes lugares -de Andalucía a Extremadura, de Marruecos o Colombia- se sientan hoy catalanes y catalanas de pleno derecho con deberes también por cumplir. Nadie es más catalán que nadie. Catalunya somos todos y todas».
En un contexto de auge de la extrema derecha, Illa hace valer a Catalunya como un país «rico y diverso» gracias a los vínculos humanos que se han generado entre catalanes y personas de todas partes. «No podemos permitir que nada ni nadie ponga en peligro la convivencia en Catalunya. En nuestro país el odio no tiene cabida. En Catalunya sabemos que el bien y la esperanza trazan un camino más sólido y nos hacen un país más humano y más fuerte», ha concluido.
Unidad para hacer frente al futuro
Illa ha defendido que es necesario actuar con la misma «unidad de país» de hace 50 años en la histórica manifestación de Sant Boi de 1976 o como se ha demostrado este verano ante los incendios. Un «sentido de país» que, según el jefe del ejecutivo catalán, debe trasladarse en «ámbitos cruciales» que «durante demasiado tiempo no han recibido ni los recursos ni la prioridad adecuada»: la educación, las infraestructuras, el acceso a la vivienda o el nuevo modelo de financiación autonómica.
«En todos ellos, si cada uno se limita a su propio interés, Catalunya pierde. Si todos pensamos y actuamos en el conjunto del país, Catalunya gana», avisó para después añadir que el Govern está determinado a resolver estas cuestiones.
Momento de renovar la confianza en el país
El presidente de la Generalitat se ha referido a Catalunya como un «país único» que, según ha dicho, es «capaz de hacer realidad todo lo que se propone». Y situó «la confianza» como el «hilo invisible» que une el pasado y el presente, y que debe guiar el futuro. «Es el momento de renovar la confianza en el país, la confianza en las instituciones y en las personas, la confianza en las potencialidades que tenemos, que son muchas», añadió.
Una Cataluña sin exclusiones
El presidente de la Generalitat ha encabezado la tradicional ofrenda floral en el monumento de Rafael Casanova en Barcelona del Govern.
Tras la ofrenda, la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha reivindicado una Catalunya «sin exclusiones» como «contrapunto» ante un mundo actual que «cierra fronteras».
Paneque también ha subrayado que Catalunya es un país que «tiene capacidad de tejer alianzas» y lo ha contrapuesto al contexto actual de «confrontación y la inmediatez».
«En un mundo como el actual, que cierra fronteras, que alimenta los miedos y que confunde demasiado a menudo el bienestar colectivo con la acumulación individual, queremos pensar que Catalunya, precisamente en este mundo, puede y quiere actuar como contrapunto», ha defendido Paneque.








