La peste porcina africana continúa extendiéndose entre las poblaciones de jabalíes de Catalunya y ya alcanza los 379 animales positivos desde el inicio del brote. La última actualización incorpora cuatro nuevos casos detectados en Barcelona, Molins de Rei y Esplugues de Llobregat, todos ellos dentro de la zona restringida de alto riesgo establecida por las autoridades para contener la circulación del virus.
Dos de los nuevos positivos corresponden a animales localizados en Barcelona, mientras que Molins de Rei y Esplugues han registrado un caso cada uno. Los hallazgos proceden de la vigilancia de la fauna silvestre, incluida la localización de cadáveres y restos de jabalíes, así como de un ejemplar que murió después de una colisión con un vehículo. Los cuatro animales se encontraban dentro de la zona delimitada y sometida a medidas especiales de control.
Con estos nuevos casos, Catalunya acumula 67 focos de peste porcina africana en jabalíes, de los cuales tres son considerados primarios y 64 secundarios. Los animales positivos se han localizado en 13 municipios, entre ellos Barcelona, Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Terrassa, Rubí, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern, Sabadell, El Papiol, Castellbisbal y Esplugues de Llobregat.
La dimensión metropolitana de los nuevos positivos resulta especialmente relevante. Barcelona concentra dos de los cuatro nuevos casos, mientras que los otros dos aparecen en municipios del entorno inmediato de la capital catalana. La evolución del brote mantiene así a Collserola y a buena parte del territorio metropolitano bajo una vigilancia reforzada, debido a la presencia de una población de jabalíes que facilita la circulación del virus.
Desde el inicio de la emergencia sanitaria, las autoridades han intensificado la búsqueda de cadáveres, la captura y el control poblacional de jabalíes y la vigilancia epidemiológica. Hasta la última actualización se habían analizado 11.029 animales, de los cuales 10.650 habían dado negativo. El objetivo es detectar rápidamente cualquier expansión del virus fuera de la zona actualmente afectada.
Uno de los elementos que las autoridades consideran prioritarios es evitar que la enfermedad alcance las explotaciones porcinas. Por ahora, no se ha detectado ningún caso en cerdos domésticos, aunque se mantienen controles reforzados sobre las granjas situadas en las zonas de restricción y se han intensificado las medidas de bioseguridad.
La peste porcina africana no representa un riesgo para la salud humana, ya que no es una enfermedad zoonósica. Su importancia reside en las consecuencias que puede tener sobre la fauna, el sector porcino y las actividades económicas vinculadas a la ganadería. Por este motivo, la Generalitat mantiene las medidas de vigilancia y control mientras continúa evaluando la evolución del brote.
La aparición de nuevos positivos en Barcelona y en dos municipios metropolitanos confirma que la emergencia sigue activa y que la contención del virus continúa siendo uno de los principales retos ambientales y de gestión de fauna para Catalunya. La evolución de los próximos controles será determinante para comprobar si el número de casos continúa aumentando o si las medidas aplicadas consiguen limitar progresivamente la expansión de la enfermedad.







