Marruecos afronta este sábado uno de los desafíos más importantes de su Mundial. La selección dirigida por Mohamed Ouahbi se enfrenta a Canadá en los octavos de final con el objetivo de prolongar una campaña que ha confirmado el crecimiento del fútbol marroquí y mantener vivo el sueño de volver a alcanzar las últimas rondas del torneo.
El conjunto norteafricano llega invicto a la eliminatoria. Después de empatar con Brasil y vencer a Escocia y Haití en la fase de grupos, Marruecos eliminó a Países Bajos en una dramática tanda de penaltis. La clasificación reforzó la confianza de un equipo que ha vuelto a destacar por su organización, su solidez defensiva y su capacidad para competir en los momentos de mayor presión.
En la víspera del encuentro, Ouahbi dejó claro que no espera un partido sencillo. El seleccionador calificó a Canadá como el rival «más difícil» al que se ha enfrentado Marruecos hasta ahora en el campeonato y pidió a sus futbolistas ejecutar el plan de partido «sin dudar», consciente de que cualquier error puede significar la eliminación. El técnico también mostró plena confianza en Brahim Díaz, todavía sin marcar en el torneo, pero fundamental por su movilidad, su capacidad para generar espacios y las dos asistencias que ya acumula. Ouahbi definió su influencia como un «caos organizado» que da libertad ofensiva al equipo.
Canadá, por su parte, vive el mejor Mundial de su historia. El conjunto entrenado por Jesse Marsch alcanzó por primera vez una fase eliminatoria y llega impulsado por una campaña que ya ha supuesto un hito para el fútbol canadiense. El técnico estadounidense ha insistido durante toda la semana en que su equipo debe mantener la agresividad defensiva y la intensidad en la presión para tener opciones frente a una selección marroquí que considera «sin debilidades».
La principal incógnita en el conjunto canadiense gira en torno a Alphonso Davies. El capitán regresó recientemente tras superar sus problemas físicos, pero comenzará el encuentro en el banquillo, una decisión táctica de Marsch para administrar su estado físico y disponer de un recurso de primer nivel durante el partido si fuera necesario.
Marruecos mantendrá la columna vertebral que tan buenos resultados le ha dado hasta ahora. Yassine Bounou volverá a liderar la defensa junto a Achraf Hakimi, mientras que Sofyan Amrabat, Ismael Saibari y Brahim Díaz serán las principales referencias en un centro del campo que ha dominado gran parte de sus encuentros en este Mundial.
El vencedor del duelo accederá a los cuartos de final y continuará alimentando una campaña ya histórica. Marruecos parte con el cartel de favorito por su experiencia reciente y su excelente rendimiento colectivo, pero Canadá ha demostrado durante todo el torneo que sabe competir sin complejos y que está preparada para desafiar cualquier pronóstico.








