La actuación ha contado con un presupuesto de 12 millones de euros
Vallirana ya está conectada a la red de abastecimiento de agua Ter-Llobregat después de la finalización de unas obras estratégicas que permiten garantizar el suministro de agua potable y dejar de depender de los pozos. De esta forma, la localidad deja atrás los problemas derivados de la dependencia de recursos hídricos subterráneos.
Los trabajos han incluido un nuevo depósito, una estación de bombeo y una tubería de 8 kilómetros de longitud, que permiten acabar con los problemas de suministro que sufría el municipio, que se abastecía de agua de pozos.
Las obras se iniciaron durante marzo de 2024, después de que se adjudicaran con carácter de emergencia por la situación de sequía que afectaba a las cuencas internas catalanas.
Con más de 15.000 habitantes, Vallirana dependía de captaciones subterráneas que presentaban problemas de calidad por exceso de sulfatos y una disponibilidad de agua cada vez más reducida. Para dar una solución definitiva a esta situación, el consistorio, con el apoyo de la Agencia Catalana del Agua (ACA), impulsó la conexión a la red Ter-Llobregat mediante la construcción de diversas infraestructuras.
La obra se finalizó el 21 de noviembre de 2025, después de 20 meses de ejecución y con un presupuesto global de 12 millones de euros. Su ejecución ha presentado un destacado reto técnico por la complejidad del terreno y su orografía.
La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha explicado que estas obras «permiten poner fin, de forma definitiva, a los problemas que había tenido de suministro y de abastecimiento». La consellera ha insistido en que el resultado de esta conexión y de esta obra es un «trabajo conjunto» y ha recordado que «es cuando tenemos agua cuando tenemos que trabajar las futuras sequías».
Así, ha recordado que la voluntad pasa por que Cataluña tenga «un 70 por ciento de los recursos hídricos no convencional». «Pensáis que ahora mucha agua que estamos potabilizando, va al mar. Tenemos que girar estos emisarios hacia la tierra para tener el 70% de los recursos hídricos que no venga de la lluvia», ha insistido.








