La técnica, que utiliza el robot Da Vinci SP, permite reducir las heridas quirúrgicas y favorecer la recuperación de los pacientes. La primera paciente intervenida asegura que, un mes después de la operación, ha recuperado el 95% de la energía y la movilidad y que no tiene dolor
El Hospital de Bellvitge ha realizado el primer trasplante renal de donante vivo de Europa con el robot quirúrgico Da Vinci SP (single puerto), que permite realizar la intervención a través de una única incisión. La operación, llevada a cabo el pasado septiembre, representa un nuevo avance en la cirugía robótica aplicada a los trasplantes renales y abre la puerta a reducir el dolor postoperatorio y favorecer una recuperación más rápida.
«Esta técnica permite hacerlo todo a través de una única herida de siete centímetros, lo que favorece una mejor recuperación y el uso de menos calmantes para el dolor», explica el doctor Òscar Buisan, jefe del Servicio de Urología del Hospital de Bellvitge.
La primera paciente intervenida con esta técnica, Silvia, de 58 años, recibió un riñón de su marido después de que le diagnosticaran poliquistosis renal hepática. Un mes después de la operación, asegura haber recuperado el 95% de la energía y la movilidad y destaca que carece de “molestias ni dolor”. «Ha sido sorprendente», afirma.
Tras esta primera intervención, el hospital ya ha utilizado la técnica en cuatro trasplantes en un mes, aunque no podrá aplicarse a los casos de mayor complejidad.
Una única incisió en lloc de diverses ferides
El Hospital de Bellvitge, referente estatal en trasplante renal robótico, acumula cerca de 300 intervenciones de este tipo. Esta experiencia ha permitido al centro dar un paso más con la incorporación del robot Da Vinci SP, que trabaja a través de un único punto de acceso, en lugar del sistema multipuerto habitual.
En las intervenciones convencionales con el robot multipuerto, los instrumentos quirúrgicos y la cámara se introducen a través de tres a cinco incisiones independientes. Por el contrario, el sistema uniportal concentra el acceso en una única apertura de siete centímetros, que también permite introducir el riñón trasplantado.
Según el doctor Óscar Buisan, esta tecnología permite mantener la precisión de la cirugía robótica y evitar las heridas adicionales asociadas al sistema multipuerto.
Tanto Buisan como Francesc Vigués, predecesor sede al frente del Servicio de Urología e impulsor del programa de trasplante renal robótico del hospital, destacan que la experiencia de los cuatro primeros casos apunta a una mejora de la recuperación, una reducción del dolor y una estancia hospitalaria más corta.
Una mejor recuperación de la esperada
Silvia ha explicado que, diez años después del diagnóstico de poliquistosis renal hepática, los médicos le comunicaron que el trasplante era la única alternativa y que su marido podía ser el donante. «Él siempre lo tuvo claro, yo no tanto», recuerda.
La paciente reconocía que había imaginado un postoperatorio mucho más complicado de lo que finalmente vivió. «Me esperaba un postoperatorio muy complicado y todo fue sorprendentemente bien. Al salir del quirófano vi que la herida era mínima y que me encontraba cada vez mejor», explica.
Aunque durante las semanas previas a la intervención se sentía más cansada de lo habitual, asegura que llegó al quirófano en buen estado físico y salió igualmente bien. Un mes después calcula que ha recuperado el 95% de la energía y la movilidad y afirma que no tiene molestias ni dolor.
Una técnica con potencial para más pacientes
El doctor Francesc Vigués, responsable de la intervención, señala que las operaciones con el robot de un solo puerto son más complejas que las realizadas con el sistema multipuerto. Sin embargo, los resultados iniciales han llevado al equipo a plantearse nuevos escenarios de aplicación para ampliar el número de pacientes que puedan beneficiarse.
«En los trasplantes más complejos no podremos utilizar esta técnica, pero hay un amplio abanico de pacientes que sí que podrán recibirla», explica Vigués. El médico calcula que aproximadamente 20 de los 50 trasplantes renales de donante vivo que se realizan anualmente en el centro podrían llevarse a cabo con este robot.
Bellvitge consolida el liderazgo en cirugía robótica
El Hospital de Bellvitge dispone actualmente de seis robots quirúrgicos. El último en incorporarse fue el Symani, el pasado junio, un sistema diseñado para procedimientos de microcirugía y supermicrocirugía.
El centro realizó cerca de 1.200 intervenciones con cirugía robótica en 2025 y prevé llegar a las 1.600 en 2026 y cerca de las 2.000 en 2027.
Además de Urología, el robot quirúrgico uniportal también se utiliza en intervenciones de los servicios de Ginecología, Cirugía Torácica, Cirugía General y Digestiva y Otorrinolaringología.
Las previsiones del hospital son terminar el 2026 con entre 350 y 400 intervenciones realizadas con el robot uniportal y alcanzar entre 500 y 600 procedimientos en el 2027. Este despliegue consolida la apuesta del centro por la cirugía robótica y por incorporar técnicas menos invasivas que contribuyan a mejorar la experiencia y la recuperación de los pacientes.







