Una prueba piloto muestra que recrear el ingreso en la UCI neonatal ayuda a reducir el estrés y aumenta la seguridad de los futuros padres
El Hospital Sant Joan de Déu ha incorporado la simulación a la preparación de las familias ante un parto prematuro con el fin de reducir el estrés, el miedo y la inseguridad entre las familias.
La iniciativa ha sido impulsada por las profesionales de la UCIN dentro del programa de preparación y acompañamiento que el centro ofrece a las familias que saben que su hijo deberá nacer prematuramente. El estudio piloto contó con la participación de 50 gestantes y sus parejas y analizó los efectos de una visita prenatal con simulación sobre su nivel de inseguridad y estrés.
La enfermera pediátrica del Hospital San Juan de Dios Blanca Muñoz, con más de 20 años de experiencia en la atención a la prematuridad y acompañamiento de familias, explica que los primeros resultados han sido positivos. Según Muñoz, las familias que han participado en la iniciativa han presentado menos estrés tanto durante el período prenatal como después del nacimiento.
La simulación recrea el espacio en el que se producirá el ingreso del bebé, con una incubadora, los monitores y las máquinas habituales de la unidad y un maniquí con unas características similares a las de un bebé prematuro. En este entorno seguro y controlado, las familias pueden tocar y tomar el maniquí y practicar el contacto piel con piel con un niño de reducido tamaño.
La experiencia combina el aprendizaje técnico con la preparación emocional. Las profesionales aprovechan la visita para que las familias conozcan de primera mano las situaciones que pueden encontrarse y puedan expresar sus miedos y dudas antes del ingreso real.
La tasa de prematuridad en el Hospital Sant Joan de Déu se sitúa en el 9%, lo que representa aproximadamente 300 partes prematuros cada año.
Un programa de acompañamiento en funcionamiento desde 2017
El centro dispone de un programa específico de atención prenatal para las familias que previsiblemente tendrán que pasar un período de ingreso hospitalario desde el año 2017. El programa se dirige, entre otros, a gestantes con preeclampsia, ruptura prematura de la bolsa amniótica, embarazos gemelos u otras situaciones que pueden requerir un parto prematuro y el ingreso del bebé.
La iniciativa nació después de que las profesionales detectaran niveles elevados de estrés entre los padres que recibían la noticia de que su hijo debería nacer antes de tiempo. A partir de ese momento, se planifican diferentes visitas al centro para ofrecer información sobre los cuidados del bebé, explicar las posibles situaciones que pueden surgir y preparar a las familias para su papel durante el ingreso.
El programa también incluye una visita a la unidad, habitaciones y espacios destinados a las familias, así como una presentación del equipo médico y de otras familias que están viviendo una situación similar. El objetivo es reforzar el acompañamiento emocional y facilitar que los padres participen activamente en la toma de decisiones y en los cuidados de su hijo.
La familia, presente desde el primer momento
El acompañamiento no termina con el nacimiento. Las primeras horas de vida de un bebé prematuro son especialmente importantes, y la participación de la familia desde el primer momento contribuye al bienestar del niño ya su neurodesarrollo.
En este sentido, el Hospital Sant Joan de Déu dispone de espacios pensados para facilitar la presencia continuada de las familias, con habitaciones equipadas con cama y ducha y salas de uso familiar en las que también pueden estar los hermanos.
El modelo busca evitar que los padres tengan que abandonar el hospital para ir a casa mientras el bebé sigue ingresado, una situación que puede generar preocupación y dificultar el acompañamiento familiar. El objetivo es ofrecer un entorno que dé confianza y tranquilidad a las familias y que, a su vez, las haga partícipes de los cuidados desde los primeros momentos de vida del bebé.








